MSF confirma la muerte de uno de sus miembros en el estado de Jonglei, en Sudán del Sur
Yuba, 7 abr (EFE).- Médicos Sin Fronteras (MSF) confirmó este martes la muerte de uno de sus miembros en el estado de Jonglei, en el centro de Sudán del Sur, y que logró ubicar a otros 26 desaparecidos en medio de la ola de violencia y los enfrentamientos armados en esta región, que ha provocado también el desplazamiento de miles de personas.
"Con profunda tristeza, MSF confirma el fallecimiento de un miembro del personal. Se cree que otros dos miembros del personal también fallecieron tras el conflicto en Lankien", dijo la organización en un comunicado publicado en su página en Facebook, donde lamentó no haber podido "identificar ni contactar a sus familiares".
La nota apuntó que MSF no proporcionará más detalles sobre la situación "por respeto" y afirmó que fue capaz de "confirmar el estado" de 26 de los 291 miembros previamente desaparecidos en las zonas de Lankien y Pieri "tras el conflicto en el estado de Jonglei".
"El resto del personal se encuentra a salvo, aunque algunos continúan desplazados por todo el estado de Jonglei. MSF está haciendo todo lo posible para ayudarlos a ellos y a sus familias, así como para brindar apoyo a la familia de nuestro compañero fallecido en estos momentos de profundo dolor", añadió la organización.
Ante esta situación, MSF reiteró que "las instalaciones médicas, los pacientes y el personal sanitario deben estar protegidos en todo momento", al tiempo que denunció que los ataques contra la atención médica "son inaceptables y privan a las comunidades vulnerables y desatendidas de atención médica esencial".
El suceso se produce en medio de una renovada violencia en algunas zonas de Jonglei, donde los enfrentamientos entre grupos armados han desplazado a miles de civiles y han empeorado la situación humanitaria en una de las regiones más frágiles de Sudán del Sur.
Las organizaciones humanitarias han advertido repetidamente que la inseguridad y los ataques contra el personal humanitario siguen socavando el acceso a servicios vitales, lo que ejerce aún más presión sobre el ya frágil sistema de salud del país. EFE
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