Muguruza, figura del rock rebelde vasco, cierra en San Sebastián 40 años de "fuego total"
San Sebastián, España, 24 Set 2026 (AFP) -
Fermín Muguruza, cara visible del rock rebelde vasco con bandas como Kortatu y Negu Gorriak, cierra cuatro décadas de "fuego total" sobre los escenarios con la presentación en el Festival de Cine de San Sebastián de un documental sobre su gran gira final.
"Muguruza FM 40 Tour" muestra la serie de recitales que el cantante, productor y cineasta realizó por Europa y América Latina para conmemorar cuatro décadas de carrera musical, siempre desde la autogestión y los circuitos independientes.
Fue "la madre de todas las giras", "un compendio de todas las demás giras que he hecho en mi vida", además, probablemente la última que haga, ya que ahora con 63 años quiere bajar las revoluciones, dijo Muguruza en entrevista con la AFP en la ciudad del norte de España.
"Me gustaría tener otro tipo de encuentro, de relación también con mi público, que no sea ese de ataque, ese del fuego total. Y que sea un fuego también, pero más de brasa", dice Muguruza, quien descarta dejar la música.
El artista contempla volver al estudio dentro de un par de años y actuar en formatos más pequeños, adaptándose también a los problemas físicos que reconoce sufrir después de conciertos de hasta tres horas.
Empezaba los recitales "como un titán", pero terminaba "como un perro machacado", bromeó.
- Íntima relación con Latinoamérica -
En "Muguruza FM 40 Tour", que se estrena este jueves en el Velódromo de San Sebastián, con aforo para 3.000 personas, es palpable la cercana relación que ha tenido Muguruza con América Latina.
Tras un primer viaje a Cuba en 1987, Muguruza recuerda el impacto que le produjo conocer México a comienzos de los años 1990 y las posteriores giras por países como Argentina, Chile, Uruguay, Venezuela y Colombia.
"Realmente fue increíble ese sentirnos en casa", afirma el cantante, que califica de "época especial" cuando a mediados de los 90 salieron una serie de discos en los que estuvo involucrado de una manera u otra: "Transgresores de la ley", de Tijuana No!; "Casa Babylon", de Mano Negra; "Dale Aborigen", de Todos Tus muertos...
El documental, codirigido por Muguruza y Ander Merino, va más allá de los conciertos, para mostrar en pantalla los numerosos músicos y colectivos sociales con los que el artista ha mantenido contacto, como las Madres de Plaza de Mayo, en Argentina, o la Fundación Víctor Jara, en Chile.
El viaje al pasado tiene también una dimensión íntima: la ausencia de su hermano Íñigo Muguruza, fallecido en 2019 y con quien compartió buena parte de su trayectoria musical.
"Era muy difícil tampoco no pensar que estaba a mi lado" con el bajo, ya que "prácticamente las tres cuartas partes del repertorio (...) lo había hecho con él", explica.
La gira, reconoce, le sirvió también para cerrar "el duelo" de "una manera realmente hermosa".
- Rebeldía...y polémica -
Siempre con mensajes de fuerte reivindicación política contra el colonialismo, el racismo o a favor del pueblo palestino en su arte, para el que usa el euskera, la lengua del País Vasco, Muguruza sigue creyendo en la capacidad de la música para convertirse en instrumento de resistencia.
Su identificación con posiciones independentistas del País Vasco le ha causado problemas, sobre todo en tiempos en los que estuvo activa la banda separatista vasca ETA, que abandonó la lucha armada en 2011 y se disolvió en 2018. Es considerada responsable de la muerte de más de 850 personas en más de 40 años de lucha armada.
Las polémicas que lo han acompañado durante años y los vetos para tocar en algunos festivales o ciudades le producen "mucho desgaste", admite, aunque también refuerzan sus convicciones.
"De mí se siguen acordando mis enemigos, porque el fascismo es mi enemigo", concluye.
du/an