'Musk', luces y sombras de un visionario que se vende como un genio
Marta Garde
Venecia (Italia), 8 sep (EFE).- Cuatro horas no bastan para condensar en un documental la complejidad de la figura del magnate Elon Musk, pero el cineasta estadounidense Alex Gibney se presta a ese ejercicio en 'Musk', estrenado en Venecia y que reconoce sus logros empresariales sin esconder sus sombras.
Proyectado fuera de competición, analiza cómo el empresario e inversor sudafricano ha acumulado tanto poder y forjado su emporio, desde la creación de la empresa de software Zip2 en 1998 hasta hacerse con sus tres compañías más significativas: SpaceX, Tesla y X.
Musk, según dijo el director este martes en una rueda de prensa, es "extremadamente peligroso".
El documental incluye imágenes de archivo y entrevistas con personas de su entorno más cercano para intentar ofrecer un retrato completo de alguien que ha sumado una legión de fieles y detractores. Entre ellos, el escritor y astrofísico Adam Becker, que cuenta en la cinta que la mayoría de las ideas que el magnate tiene del futuro "proceden de la ciencia ficción".
Becker es uno de los pocos que aceptó pronunciarse públicamente. A Gibney le sorprendió el "miedo" que había al respecto entre la gente con la que contactó.
Sí consiguió sin embargo el testimonio de dos de las cuatro madres de los 14 hijos que se le conocen: su primera mujer, Justine Wilson, con quien tuvo seis, uno de ellos ya fallecido, y Ashley St. Clair, madre de uno, y que al negarse a firmar un acuerdo de confidencialidad rechazó 40 millones de dólares (unos 34 millones de euros).
St. Clair, influencer y comentarista política, estuvo este martes en la Mostra: "Cuando te ofrecen algo así realmente te hace plantearte qué significa lo que dices y hasta qué punto tiene valor. Quiero dar a mis hijos el ejemplo de que nunca se debe anteponer el bienestar material a decir la verdad".
La joven, de 28 años, recordó que Musk le envió el mensaje: "Necesitamos tener una legión de hijos antes de la Guerra Civil". "Sea lo que sea -dijo ella hoy- no podemos ignorar lo que está haciendo en X. Creo que está provocando una división deliberada que podría resultar catastrófica si no se regula o se contiene".
Para Gibney, Musk es ante todo "pragmático": se acerca a quien le conviene, y eso explica en su opinión que le fuera bien bajo la Administración de Joe Biden (2021-2025) y que al inicio del segundo mandato de Donald Trump se convirtiera durante un tiempo en mano derecha del republicano.
El sudafricano, según narra el documentalista en la cinta, tiene dos "superpoderes": voluntad y capacidad de recibir cantidades ingentes de dinero público.
Pero Lori Garver, antigua administradora adjunta de la NASA, añade en la misma que "hay mucha distancia entre lo que Musk ha hecho, que es magnífico, y lo que dice que va a hacer", como enviar a humanos a Marte.
Al magnate se le alaba su habilidad para sacar los proyectos adelante y acercarse a la élite política, pero se le reprochan delirios de grandeza.
Gibney recuerda cómo Musk ha subrayado en el pasado que tiene la misión de salvar a la humanidad y no obvia los problemas judiciales que ha afrontado, entre otros, la seguridad del sistema Autopilot de Tesla, al que en los juzgados se le ha responsabilizado de una muerte.
El documentalista se puso en contacto con él para entrevistarlo, pero Musk declinó.
"Nos enfrentamos al problema de cómo abordar el tema central, y eso se convirtió en un viaje complejo, porque gran parte de lo que dice Musk, cómo decirlo, tiene un aire de irrealidad". Recurrió para ello a la inteligencia artificial, creando un Musk virtual cuyas respuestas están elaboradas a partir de declaraciones antiguas.
Su documental, según concluyó, pretende ser "una advertencia" ante la cantidad de poder que se le ha permitido: "Espero que tengamos la fortaleza necesaria para salir del atolladero en el que nos encontramos", concluyó Gibney. EFE
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