Agencias

¿Nocaut o jaque mate? el chessboxing eleva el equilibrio cuerpo-mente

¿Nocaut o jaque mate? el chessboxing eleva el equilibrio cuerpo-mente

París, Francia, 11 Mayo 2026 (AFP) -

Deporte que combina ajedrez y boxeo, el chessboxing ha recorrido un largo camino desde que nació en un cómic de Enki Bilal, donde "todo estaba permitido", hasta convertirse en una disciplina por derecho propio, con su propia competición mundial, que hizo escala en París la semana pasada.

En su cómic Frío Ecuador, publicado en 1992, Enki Bilal imaginó un deporte que mezclaba la agilidad mental y física, llevadas al extremo.

"Todo estaba permitido y normalmente terminaba en muerte, era de una violencia enorme", recordó el autor, presente en el Théâtre de la Renaissance para la séptima edición del Intellectual Fight Club (IFC).

Diez años más tarde, el artista noruego Iepe Rubingh vio en esta disciplina ficticia un potencial evidente y emprendió una colaboración con el dibujante.

"El primer sorprendido fui yo", confesó Bilal, emocionado ante la idea de que "una chispa pueda producir una realidad".

Antes de que el chessboxing se hiciera realidad, hubo que adaptar las reglas. Este deporte híbrido alterna asaltos en el ring y frente al tablero de ajedrez de tres minutos cada uno, hasta que surja un vencedor, ya sea por nocaut o por jaque mate.

Djaï Bouyeure, que salió victorioso de su combate, celebra la deportividad entre los competidores, pero percibe en el chessboxing otra forma de violencia distinta de la imaginada en la obra de Enki Bilal.

"El ajedrez es mucho más violento que el boxeo", considera este púgil que compite a nivel regional en boxeo.

No hace falta ser boxeador profesional ni gran maestro internacional para triunfar en el chessboxing: lo que prima es el equilibrio entre cuerpo y mente.

- Anónimos convertidos en Rocky -

Tras encajar numerosos puñetazos, con el sudor escurriendo por la frente y la mente tambaleante, los competidores deben mover sus piezas de la forma más lúcida posible ante los cerca de 700 espectadores del Théâtre de la Renaissance.

"Un oxímoron" buscado por Enki Bilal que de inmediato sedujo a Guillaume Salençon, presidente de la Federación Francesa de Chessboxing.

"'From zero to hero': son personas anónimas que, por una noche, se convierten en estrellas, se convierten en Rocky", se entusiasma.

El número de practicantes de chessboxing ha aumentado desde 2019 en Francia, con una treintena de clubes y 1.500 federados actualmente.

Según su fundador, incluso "reúne todas las cualidades para convertirse en un deporte olímpico".

"El chessboxing es el deporte de la antigua Grecia. En aquella época se hacía un 50% de físico y un 50% de intelecto", recuerda el presidente de la federación durante la velada parisina en la que el francés Jean-Yves Marty conservó su título de campeón del mundo.

ame/ll/smr/pm/mcd