Noruega, con doblete de Haaland, elimina a Brasil en octavos del Mundial
East Rutherford, Estados Unidos, 5 Jul 2026 (AFP) -
Adiós al sueño del sexto título mundial: el Brasil de Carlo Ancelotti sucumbió 2-1 este domingo ante el poder de la Noruega de Erling Haaland y fue eliminado en los octavos de final de la Copa del Mundo de 2026.
El androide nórdico, con un cabezazo mortal y un zurdazo endemoniado (79' y 90'), firmó la peor participación mundialista de la Canarinha desde Italia 1990, cuando también cayó en la ronda de los 16 mejores.
Los vikingos clasificaron por primera vez a cuartos de final, donde enfrentarán el sábado en Miami al ganador de la serie entre México e Inglaterra, que chocan este domingo en el Estadio Azteca.
La irrupción desenfrenada de Haaland y compañía en el regreso de Noruega a un Mundial, por primera vez desde 1998, se llevó por delante los sueños de la generación de Vinícius Jr de llevar a casa un trofeo que se escapa una y otra vez desde 2002.
Neymar (90+10'), en la que seguramente fue su última participación mundialista, descontó desde el punto blanco para una Seleção que acabó rendida sobre el césped del MetLife Stadium.
Los brasileños pretendían hacer suyo el estadio a las afueras de Nueva York en el que se disputará la final, el 19 de julio, pero acabaron viendo festejar a un rival al que nunca han podido vencer.
- El consuelo de Carletto -
Con su impecable traje negro y sus nervios de acero, Ancelotti fue a consolar a sus jugadores, especialmente a Vini, tendido en el césped con el pecho hacia el cielo tras el pitazo final.
Dirigidos por un técnico de inmejorable palmarés, los auriverdes jugaron con un guion, de ceder el dominio y apostar al contragolpe, más digno de Noruega que de su historia gloriosa.
Y el gigante del Manchester City, hasta sus dos goles poco presente, le recordó sin piedad que la jerarquía del fútbol ha cambiado.
Con sus dos tantos, Haaland llegó a siete dianas en su primera Copa del Mundo e igualó al francés Kylian Mbappé y al argentino Lionel Messi en el primer lugar de la tabla de artilleros.
El MetLife Stadium vivió un juego trepidante prácticamente desde el pitazo inicial, que estuvo precedido de las ya famosas remadas y gritos a lo vikingo de la hinchada noruega.
Haaland y Martin Odegaard, llamados a brillar para los nórdicos, cedieron en un primer momento el protagonismo a Orjan Nyland.
- Nyland, héroe inesperado -
El espigado exportero del Sevilla protegió su feudo con piernas y manos especialmente de la banda izquierda brasileña, desde la cual Vinícius y Gabriel Martinelli atacaron sin tregua.
Martinelli, autor del gol agónico del triunfo 2-1 ante Japón en dieciseisavos, fue la apuesta de Carletto para reemplazar al lesionado Lucas Paquetá en el mediocampo.
Nyland, de 35 años, le detuvo disparos peligrosos a él (30'), a Vini (40'), a Rayan (62') e incluso a su compañero Kristoffer Ajer (85').
Pero ninguno tan crucial como el penal atajado a Guimarães (14'), decretado a instancias del VAR tras una falta de Ajer contra Matheus Cunha.
El mediocampista, metrónomo del equipo de Ancelotti, cobró a la izquierda del guardameta y se tornó en el primer brasileño en desperdiciar un penal en un Mundial en cuatro décadas, excluyendo las tandas.
Con la mayoría de los 80.663 espectadores a su favor, los pentacampeones mundiales se mantuvieron fieles a un guion un tanto inhabitual para su historia pero acorde a la idea de Ancelotti de que su equipo tenga "varias identidades".
- Neymar, salve usted la patria -
Apostaron a transiciones rápidas y al contragolpe para herir a unos escandinavos que controlaron el balón a placer e incluso hicieron lucir a Alisson en un mano a mano con Odegaard (45+3') y un chute de Andreas Schjelderup (75').
Los hombres orientados por el exmediocampista Stale Solbakken, presente en la victoria 2-1 de su país ante Brasil la primera ronda de Francia 1998, sufrieron más incursiones de los auriverdes pero hicieron suya la efectividad con Haaland.
El ahora artillero del torneo amargó el ingreso de Neymar (68'), lejos del nivel que lo hizo uno de los mejores jugadores del planeta, seguramente se despidió de los mundiales ampliando su cuota como goleador histórico de Brasil con 80 dianas.
Asfixiado por los dos centrales nórdicos, vio desde la lejanía el martillazo de Haaland tras el centro de Schjelderup y luego el zurdazo desde fuera del área que hizo realidad las peores pesadillas de un Brasil que ya no se sienta con los grandes.
raa/cl