Agencias

"Nos dispararon directamente": el relato de la mexicana de la flotilla detenida por Israel

Diego Estrada

Ciudad de México, 12 may (EFE).- La fotógrafa mexicana Abril Rojas, integrante de la reciente flotilla con ayuda para Gaza interceptada por Israel, asegura que sufrieron un "secuestro" de más de un día por parte del Ejército israelí en el que, denuncia, sufrieron disparos, malos tratos y hacinamiento en condiciones extremas.

"Los militares nos llevaron a un buque de guerra y ahí empezaron las agresiones y las torturas, entre ellas las posiciones de rodillas y con las manos en la cabeza por mucho tiempo", relata la activista en entrevista con EFE desde Ciudad de México, adonde viajó después de que Israel la retuviera dos noches junto a otras 174 personas que iban a bordo de la Flotilla Global Sumud.

El convoy de más de 50 embarcaciones salió a finales de abril de Barcelona con el objetivo de llevar ayuda humanitaria a Gaza. Abril Rojas iba a bordo del barco 'Romántica', con una tripulación de nueve personas de distintas nacionalidades.

De Barcelona la flotilla llegó a Sicilia (Italia) para luego tratar de hacer una parada técnica en Grecia. Pero antes de llegar al país, el 28 de abril, fueron interceptados por el Ejército israelí, recuerda la fotógrafa mexicana.

"Eran aproximadamente las 7 de la noche y, de pronto, las comunicaciones, el internet que llevábamos falló. Fue en cosa de 10 segundos. Llegaron en una lancha de asalto entre diez militares de las fuerzas de Israel, y pues gritando con armas de asalto (...) 'no se muevan, manos arriba, vamos a disparar'", asegura.

Dos noches en un "campo de concentración flotante"

Tras ser interceptados en alta mar, los militares les llevan a un "gran" buque de guerra israelí, que la activista define como un "campo de concentración flotante" y señala que fue ahí donde sufrieron malos tratos "constantes".

Según su relato, los 175 activistas estuvieron dos noches "hacinados" en tres grandes contenedores con púas en la parte superior para impedir que se pudieran escapar, mientras los agentes israelíes "gozaban de una impunidad total" para hacer con ellos "lo que quisiesen".

"Al llegar la noche pues hacía muchísimo frío, estábamos mojados y no teníamos posibilidad ni de acceder a abrigo porque nos lo quitaron (...) A la mañana siguiente, el sol es intenso y el calor, y en estos contenedores donde nos mantenían encerrados pues se empezó a alcanzar temperaturas de 45 o 50 grados", afirma.

En un determinado momento los militares les sacaron de los contenedores para hacer un conteo por nacionalidades bajo "condiciones climáticas extremas", añade Rojas.

"Cuando hacían estos conteos de los que estábamos, dispararon directamente a los activistas y tuve la suerte de que no me tocara una bala. A un compañero le hirió aquí en la cabeza", asegura.

Entre los activistas retenidos se encontraba Saif Abukeshek, de doble nacionalidad española y palestina, quien fue separado del grupo en un determinado momento y pasó diez días detenido en Israel entre acusaciones de terrorismo.

"A Saif se lo habían llevado cuando nosotros estábamos en esta posición de castigo (...) Todo este buque se dio cuenta de tres gritos de Saif", rememora su compañera.

Este ciudadano español fue de los pocos que fue llevado a una cárcel en Israel, en donde pasó diez días en huelga de hambre hasta que aterrizó el pasado domingo en Barcelona.

Para la fotógrafa mexicana, su compañero es un "portavoz" que ha visibilizado el "genocidio" en Gaza y ha encabezado "una de las mayores movilizaciones civiles de la historia reciente".

Rojas aterrizó en México la semana pasada tras la gestión diplomática de su país desde Grecia. EFE

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