Nuevo envío de ayuda humanitaria de EE.UU. llega al oeste de Cuba por medio de Cáritas
La Habana, 27 oct (EFE).- La diócesis cubana de Pinar del Río (oeste) recibió este martes un segundo cargamento de ayuda humanitaria enviado por el gobierno de Estados Unidos destinado a familias en extrema vulnerabilidad, informó la organización católica Cáritas Cuba.
Los 700 kits de alimentos e igual cantidad de módulos de higiene que integran este envío serán distribuidos por voluntarios de Cáritas en las comunidades y zonas rurales de las parroquias de Guanajay y Bahía Honda, según detalló su informe en las redes sociales.
"Esta ayuda llegará de forma directa a los hogares más frágiles, llevando no solo el sustento material, sino también un mensaje de consuelo y fraternidad en estos tiempos desafiantes", señaló.
El anterior donativo para la diócesis de la provincia Pinar del Río llegó el pasado 8 de octubre y tuvo como destinatario la parroquia de Candelaria y la comunidad de Quiebra Hacha (Mariel).
Desde julio, cuando comenzó el arribo de los primeros cargamentos, su entrega se ha realizado en comunidades de las provincias centrales Villa Clara, Cienfuegos, Ciego de Ávila y Camagüey.
Cáritas ha explicado que estos donativos forman parte de los 60 millones de dólares que la Iglesia católica cubana canaliza dentro del fondo de asistencia humanitaria de 100 millones, aprobado por la administración estadounidense para apoyar al pueblo de Cuba.
El Departamento de Estado de EE.UU. anunció en mayo una ayuda por valor de 100 millones de dólares en "asistencia humanitaria directa al pueblo cubano, la cual sería distribuida en coordinación con la Iglesia Católica y otras organizaciones humanitarias independientes y confiables".
La llegada de los donativos tiene lugar en un momento de elevada confrontación verbal entre La Habana y Washington, considerado como el de mayor tensión de sus relaciones en décadas.
Esta situación tiene como contexto la profunda crisis económica que padece la isla desde hace seis años, agravada por la pandemia, las fallidas políticas nacionales y las sanciones estadounidenses, que en conjunto han provocado escasez de alimentos, combustible y medicinas, una inflación galopante, prolongados apagones y una creciente dolarización parcial.
A ello se ha sumado desde enero la política de "máxima presión" aplicada por Washington con un cerco petrolero y medidas secundarias a partir de mayo contra sectores vitales de la economía que han reforzado la crisis económica y energética en la isla. EFE
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