Nuevos disturbios en Tirana en las protestas que exigen la dimisión del primer ministro
Skopie, 17 oct (EFE).- Las protestas estudiantiles para exigir la dimisión del primer ministro albanés, el socialista Edi Rama, llegan este sábado a su quinta jornada con nuevos enfrentamientos con la Policía en Tirana y otras ciudades.
Los disturbios comenzaron después del mediodía y volvieron a concentrarse ante el Ministerio de Educación, en el centro de la capital, ya dañado en jornadas anteriores.
Los manifestantes, en su mayoría muy jóvenes, levantaron barricadas, incendiaron contenedores y lanzaron adoquines y petardos contra los agentes desplegados frente al edificio.
La Policía respondió con gases lacrimógenos y cañones de agua.
Algunos medios difundieron imágenes de manifestantes heridos e informaron del uso de balas de goma, un extremo que la policía aún no ha confirmado.
También hubo enfrentamientos en Durrës, principal ciudad portuaria de Albania, en la costa del Adriático, donde una marcha derivó en incidentes cuando un grupo se dirigió a una oficina de Correos y rompió sus cristales.
Los agentes dispersaron al grupo y detuvieron a 25 personas, entre ellas tres menores, que permanecen en dependencias policiales, informó la televisión Top Channel.
El líder del opositor Partido Democrático (PD), el conservador Sali Berisha, llamó a los albaneses a acudir a Tirana en apoyo de los estudiantes.
Berisha, de 82 años, fue presidente del país entre 1992 y 1997 y primer ministro entre 2005 y 2013, y afronta cargos por corrupción.
El peso de su partido en las movilizaciones no está claro, ya que los estudiantes expulsaron a sus representantes de la protesta el viernes por la noche y han criticado tanto a Rama como a Berisha como políticos que favorecen a la oligarquía.
El diputado del PD Klevis Balliu acabó arrojado al río Lana, que atraviesa Tirana, en un incidente cuyas imágenes se difundieron en las redes sociales.
Albaneses residentes en varios países europeos llegaron este sábado en vuelos especiales para sumarse a las protestas, como han hecho en los últimos meses desde el inicio, a finales de mayo, de la llamada 'Revolución de los Flamencos'.
El movimiento comenzó la protesta contra la venta de suelo en un parque natural para el desarrollo de un proyecto turístico de lujo vinculado a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense.
La movilización creció y las protestas, hasta ahora mayoritariamente pacíficas, han ido dirigidas contra la corrupción, el aumento del costo de vida y las carencias en los sistemas sanitario y educativo.
Florian Haçkaj, dirigente del movimiento "Diáspora por una Albania Libre" y residente en Suiza, defendió la continuidad de las protestas, aunque sin causar destrozos, ante el Ministerio de Educación y antes de la intervención de los antidisturbios.
"Rama no dimitirá si los ciudadanos y los jóvenes dan marcha atrás. Ya nadie duda de que debe dimitir", declaró a los periodistas.
El exministro del Interior Sander Lleshaj, que formó parte del Gobierno de Rama, afirmó a la televisión A2 CNN que comprende las protestas y que la dimisión del primer ministro "no debería ser un gran problema", pues lleva demasiado tiempo en el poder, desde 2013.
Rama visitó por la mañana comercios dañados en los disturbios de los últimos días y anunció que los pequeños negocios afectados tendrán una compensación por sus pérdidas.
En un vídeo difundido en las redes sociales, volvió a atribuir la revuelta estudiantil a la injerencia de actores extranjeros que, según él, quieren frenar el avance de Albania, país candidato a ingresar en la Unión Europea, aunque aseguró que los jóvenes manifestantes "deben ser y serán escuchados con respeto".EFE
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