Ofensiva guerrillera en el suroeste de Colombia deja 14 civiles muertos y 38 heridos
(Actualiza con nuevas cifras de muertos y heridos y otros datos)
Bogotá, 25 abr (EFE).- La ofensiva de grupos armados ilegales en el suroeste de Colombia, que comenzó el viernes con dos ataques a batallones, se recrudeció este sábado con un atentado con un cilindro bomba en la Vía Panamericana que dejó al menos 14 civiles muertos y 38 heridos, todos ocupantes de vehículos que fueron alcanzados por la explosión.
El sangriento ataque fue perpetrado en un tramo de la carretera conocido como El Túnel, en el municipio de Cajibío, departamento del Cauca, donde según el Ejército, guerrilleros de la columna Jaime Martínez, que hace parte de las disidencias de las antiguas FARC, lanzaron el artefacto lleno de explosivos que cayó sobre un autobús y otros vehículos.
"Hasta el momento, reportamos 14 personas muertas y más de 38 personas heridas, entre ellas cinco menores de edad", manifestó en su cuenta de X el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, quien inicialmente había informado de siete muertos y 17 heridos, cifras que han ido en aumento.
La explosión no solo destruyó el autobús sino por lo menos otros 15 vehículos y abrió un enorme cráter en la Panamericana, la principal carretera del suroeste de Colombia, donde las imágenes muestran un enorme rastro de destrucción, con cuerpos tendidos en el suelo, entre hierros retorcidos, como en un escenario de guerra.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, aseguró en su cuenta de X que "los que atentaron y mataron" a estos civiles en Cajibío, "muchos indígenas entre ellos, son terroristas, fascistas y narcotraficantes".
Según el comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López, en el tramo de la carretera donde cayó el cilindro bomba había "un bloqueo por parte de estos terroristas de la Jaime Martínez" que a unos dos kilómetros de ahí sostenían un enfrentamiento con una unidad de la Tercera División del Ejército.
La columna Jaime Martínez hace parte del Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las FARC, dirigida por Néstor Gregorio Vera, alias Iván Mordisco, el hombre más buscado de Colombia, por quien el Gobierno ofrece una millonaria recompensa.
"Quiero decir que es una acción terrorista clara de las estructuras de Mordisco y de la Jaime Martínez contra la población civil", manifestó el general López al concluir un consejo de seguridad en Cali en el que se analizó la situación de orden público en la región tras los ataques de los últimos días.
Escalada de violencia guerrillera
Los departamentos del Cauca, Valle del Cauca y Nariño, todos en el suroeste de Colombia, son blanco casi diario de ataques de grupos guerrilleros que este viernes comenzaron una nueva escalada con ataques con explosivos a dos batallones de la zona.
El primer atentado de ayer fue perpetrado en Cali, capital del Valle del Cauca, contra el Batallón Pichincha, unidad militar que también alberga la sede de la Tercera Brigada del Ejército, y por la noche fueron lanzados cilindros contra el Batallón de Ingenieros Agustín Codazzi, en la vecina ciudad de Palmira, en ambos casos sin causar víctimas.
"Durante estos dos días en el Valle del Cauca se han presentado 26 acciones criminales, terroristas, que solo han afectado a nuestra población civil", agregó el comandante de las Fuerzas Militares tras el consejo de seguridad en Cali, que estuvo encabezado por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, quien luego se trasladó a Popayán, capital del Cauca.
Este sábado, antes de la explosión en la Panamericana, también fue atacado el radar del Cerro Santana, situado en la localidad de El Tambo (Cauca), usado para controlar el tráfico aéreo en el suroeste del país, lo que causó daños a ese sistema, según la Aeronáutica Civil (Aerocivil).
El departamento del Cauca, situado entre la cordillera de los Andes y el océano Pacífico, es escenario desde hace décadas de una guerra por el control territorial por su posición estratégica para sacar al mar la cocaína producida en las montañas.
Según el gobernador del Cauca, "en las últimas horas se han registrado acciones en El Túnel, El Tambo, Caloto, Popayán, Guachené, Mercaderes y Miranda", lo que calificó como "una ofensiva directa contra la vida, contra un pueblo indefenso".
"El Cauca no puede seguir enfrentando solo esta barbarie. Estamos ante una escalada terrorista que exige respuestas inmediatas. Exigimos al Gobierno Nacional acciones contundentes, sostenidas y eficaces frente a la grave crisis de orden público que vivimos", manifestó Guzmán.
El ataque en Cajibío, municipio situado a 35 kilómetros de Popayán, sobre la Vía Panamericana, que comunica con Cali, recibió una condena generalizada de sectores políticos y sociales del país, así como de organismos internacionales.
"Condeno rotundamente los ataques ocurridos en las últimas horas en Cauca, Valle del Cauca y Nariño. Lamento profundamente la pérdida de vidas humanas y demás afectaciones. Hago un llamado urgente a los grupos armados al desescalamiento de la violencia y respeto a la población civil", expresó en X el jefe de la Misión de la ONU en Colombia, Miroslav Jenca.
La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos también condenó "enfáticamente los ataques indiscriminados y otras acciones armadas en contra de la población civil realizadas en estos últimos días y horas en Cauca y Valle del Cauca". EFE
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