Oficializan la destitución de Eduardo Bolsonaro como agente de la Policía Federal
São Paulo, 21 sep (EFE).- El Gobierno brasileño oficializó este lunes la destitución de Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), de su función como escribiente de la Policía Federal por abandono de cargo, según el despacho publicado en el Boletín Oficial.
Firmado por el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Wellington César Lima e Silva, la causa de la expulsión es la falta disciplinaria de abandono de cargo, ya que Eduardo, que vive en Estados Unidos desde principios del año pasado, acumuló más de 30 días consecutivos de ausencias injustificadas del servicio.
Eduardo Bolsonaro, quien ingresó a la corporación policial en 2010 por concurso público, se encontraba bajo licencia especial para ejercer sus funciones parlamentarias en la Cámara de Diputados.
Sin embargo, el pasado diciembre perdió su escaño al sobrepasar el límite constitucional que prohíbe a los legisladores faltar a más de un tercio de las sesiones deliberativas del año.
Tras la pérdida del mandato, la Policía Federal ordenó a principios de enero su retorno "inmediato" a la institución para regularizar su situación laboral.
Al no presentarse a trabajar y permanecer residiendo en Estados Unidos, donde se instaló alegando ser víctima de persecución política y judicial, la administración abrió el proceso disciplinario que culminó hoy con su destitución definitiva.
Con esto, la situación del hermano del senador Flávio Bolsonaro, principal rival del actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, se complica cada vez más, ya que el pasado viernes el Supremo rechazó por unanimidad un recurso de su defensa y ratificó su condena a cuatro años de prisión en régimen semiabierto, además de una inhabilitación política por 12 años que le impedirá presentarse a cargos públicos hasta 2038.
El excongresista fue condenado a mediados de junio por promover gestiones ante el Gobierno de EE.UU. orientadas a presionar al poder judicial brasileño y aplicar sanciones comerciales al país, en el marco de las investigaciones vinculadas al intento de golpe de Estado que acabó, entre otras, con la condena a 27 años de prisión a su padre.
Tras el cabildeo de Eduardo Bolsonaro, el Ejecutivo de Donald Trump impuso un arancel del 50 % a parte de las importaciones brasileñas, con la justificación de que Brasil encabeza una persecución judicial y política contra el exmandatario ultraderechista, aliado político del presidente estadounidense.
A pesar de la condena, Eduardo continúa participando activamente en la campaña electoral para apoyar a su hermano en la carrera presidencial del próximo 4 de octubre. EFE
adm/mp/mgr