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ONU: Los crímenes de guerra en el conflicto armado de Sudán no dan señales de cesar

ONU: Los crímenes de guerra en el conflicto armado de Sudán no dan señales de cesar

Ginebra, 15 jun (EFE).- Los crímenes de guerra en el conflicto armado de Sudán, cometidos por todas las partes que se enfrentan, no dan señales de cesar y varios de ellos pueden constituir también crímenes de lesa humanidad, dijo este lunes la Misión de la ONU sobre los derechos humanos en este país.

Las acusaciones de violaciones del derecho internacional van contra las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y el grupo rebelde denominado Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), y sus respectivos aliados, precisó la Misión en la presentación de la información más reciente que tiene sobre este conflicto ante el Consejo de Derechos Humanos, que se reúne desde hoy en Ginebra.

"Los civiles están siendo cada vez más presionados para demostrar lealtad y, en algunos casos, alinearse activamente con una de las partes en conflicto como condición para su seguridad, su libertad y su supervivencia económica", denunció el grupo compuesto por renombrados juristas y especialistas en derechos humanos, quienes realizan su investigación de forma independiente.

Asimismo, mostró alarma por la violencia sexual generalizada y sistemática perpetrada por las RSF contra mujeres y niñas, así como por los informes de tortura sexualizada contra hombres detenidos por las SAF.

En un caso concreto, la Misión dio cuenta de la detención de al menos 70 personas -entre ellos trabajadores humanitarios- en El Geneina (capital del estado de Darfur Occidental, al oeste del país y cerca de la frontera con Chad) el pasado mayo por parte de la inteligencia militar de las RSF.

Desde entonces, no se ha vuelto a tener noticias de ellos.

"Tales acciones socavan las operaciones humanitarias y ponen aún más en peligro a los civiles que dependen de asistencia vital", señaló.

La Misión dijo que también ha documentado un patrón de detención seguido de coacción y extorsión por parte de las RSF, que exige a las familias el pago de importantes sumas de dinero —en algunos casos el equivalente a 40.000 dólares — a cambio de la liberación de sus familiares detenidos.

El conflicto también ha tenido otros impactos sobre la vida de los civiles dedicados a distintas actividades económicas, como los comerciantes, cuyos medios de subsistencia dependen de cruzar las líneas del frente, pero que al hacerlo enfrentan riesgos de secuestro.

Esto termina afectando aún más unas economías locales ya muy debilitadas y agrava la inseguridad alimentaria en zonas como El Fasher, El Obeid, Dilling y Kadugli (oeste y centro del país y todas ellas corredores claves entre Darfur -núcleo del conflicto- y el resto del país). EFE

is/ah