Organizaciones de Túnez llaman a un diálogo social urgente para "salvar el país"
Túnez, 3 sep (EFE).- Abogados, sindicalistas y defensores de derechos humanos de Túnez lanzaron este jueves un "marco común de coordinación", abierto a la participación de todas las fuerzas democráticas, para abrir un diálogo social "urgente y serio" y buscar soluciones económicas, sociales y políticas para "salvar el país".
En una declaración conjunta, el Colegio Nacional de Abogados, la Unión General de Trabajadores de Túnez (UGTT) y la Liga Tunecina para la Defensa de los Derechos Humanos (LTDH) acusaron al Ejecutivo de gobernar "mediante la negación, el silencio y con una sola voz", ignorando a la sociedad y a sus "fuerzas vitales".
Este sistema -destacaron- condujo a una "profunda crisis política, económica y social", consecuencia de las decisiones de unas autoridades "incapaces de abordar la grave situación" que "ha debilitado el poder adquisitivo y aumentado la pobreza y la vulnerabilidad".
Además, lamentaron el "grave deterioro" de derechos y libertades y la "represión continua de las actividades políticas, sindicales y de la sociedad civil", acentuada con "el uso del poder judicial" para resolver conflictos, "socavando su independencia, las garantías de juicio justo y los derechos a la defensa".
Asimismo, condenaron las condiciones de las cárceles -"que no cumplen con los requisitos de dignidad humana ni con las normas internacionales"- y el "declive de la libertad de prensa, las restricciones a los periodistas y los crecientes intentos de controlar los medios de comunicación".
Rechazaron también la crisis de agua y electricidad que atraviesa el país desde principios de julio, la falta de medicamentos y productos básicos y el aumento de los precios, lo que supone "amenazas directas a la vida cotidiana y la dignidad de los tunecinos".
Según la declaratoria, "las autoridades son plenamente responsables de sus decisiones y sus consecuencias", por gestionar asuntos públicos "al margen del diálogo y la participación, en ausencia de transparencia y reprimiendo toda voz disidente".
Para las organizaciones firmantes, la única salida reside en la apertura de un diálogo social que conduzca a soluciones económicas, sociales y políticas "capaces" de salvar al país, preservar la unidad, proteger los derechos y libertades, y devolver la confianza y la esperanza al pueblo tunecino.
La invitación al diálogo reside en la búsqueda de un trabajo conjunto para "salvaguardar el futuro de próximas generaciones", así como el "prestigio y la dignidad" del país.
Desde que el presidente Kais Said, en el poder desde 2019, se arrogara plenos poderes en 2021 y reformara el sistema político y la Constitución, diversas organizaciones denunciaron una "instrumentalización de la justicia", represión contra la disidencia y retrocesos de las libertades. EFE
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