Padre de asesinado por racismo pide que homenaje nacional sirva contra el odio en Francia
París, 2 oct (EFE).- El padre de Pengo Bossio Wangi, el joven francés de 26 años asesinado en un ataque de carácter racista en la ciudad de Trappes (afueras de París), pidió este lunes al presidente Emmanuel Macron que el homenaje nacional previsto en memoria de su hijo sirva para impulsar un compromiso concreto contra el racismo y todas las formas de odio en Francia.
"Un homenaje de este tipo no debe ser únicamente un momento de recogimiento, también debe ser una ocasión para una verdadera toma de conciencia y un compromiso contra el racismo y todas las formas de odio que atraviesan nuestra sociedad", declaró Bolema Bossio Wangi en un mensaje leído por su hija en una rueda de prensa.
El hombre, visiblemente emocionado, agradeció el apoyo recibido por su familia desde el ataque y alertó sobre la persistencia del racismo en la sociedad francesa.
"Procedente de la inmigración africana, crecí en Francia durante los años 1980 y 1990, una época en la que las agresiones racistas contra personas magrebíes o negras eran, lamentablemente, frecuentes. No imaginé que varias décadas después mi hijo Pengo Bossio Wangi moriría a manos de alguien movido por el mismo odio", declaró.
Sentado junto a su hija, el hombre, que se secó las lagrimas en varias ocasiones, expresó su preocupación por el futuro de sus hijos en un contexto de tensiones identitarias en Francia. "Tengo miedo, como padre de hijos negros, por su futuro, su seguridad y el lugar que podrán ocupar en la sociedad francesa", señaló.
Pese a todo, la familia aseguró que confía en la justicia y reivindicó su apego a Francia y a valores de la República como la fraternidad.
"Si la muerte de nuestro hijo debe servir para algo, es para sensibilizar sobre el racismo que corroe la sociedad francesa desde hace décadas, un racismo alimentado por algunos medios de comunicación y partidos políticos", sostuvo Bolema Bossio Wangi.
El ataque terrorista de carácter racista tuvo lugar el viernes 23 de octubre, cuando un hombre armado mató a tiros al joven de 26 años en Trappes, y dejó siete heridos, entre ellos una niña de 12 años que resultó gravemente herida en la localidad vecina de La Verrière.
El sospechoso, Kévin Tessier, fue imputado el jueves pasado en París y encarcelado por ataque terrorista de carácter racista.
Según el fiscal nacional antiterrorista, Olivier Christen, reconoció haber seleccionado deliberadamente a personas que consideraba musulmanas, africanas o norteafricanas y haber elegido Trappes porque, a su juicio, era un reducto de islamistas.
Durante los registros en su domicilio, las autoridades encontraron armas, un ejemplar del libro Mein Kampf de Adolf Hitler y pegatinas con referencias a la Agrupación Nacional (RN), de la líder de extrema derecha Marine Le Pen, según informó el fiscal. EFE
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