Agencias

Países centroasiáticos aprueban la declaración de solidaridad ecológica con el mar de Aral

Países centroasiáticos aprueban la declaración de solidaridad ecológica con el mar de Aral

Astaná, 22 abr (EFE).- Las cinco repúblicas centroasiáticas aprobaron este miércoles la Declaración de Solidaridad Ecológica de Astaná (capital de Kazajistán), con especial énfasis en la lucha contra la desertificación del mar de Aral que ha provocado su dramática reducción desde mediados del siglo XX.

"La aprobación de la Declaración de Solidaridad Ecológica de Astaná en Asia Central refleja el fortalecimiento de la asociación ecológica", declaró el presidente de Kazajistán, Kasim-Yomart Tokayev, anfitrión de la cumbre ecológica celebrada en la capital kazaja.

El mandatario enumeró los principales retos medioambientales de la región, haciendo especial hincapié en el tema de la seguridad hidrológica y el ejemplo de los mares Aral y Caspio.

"El mar de Aral nos recuerda constantemente las consecuencias de las políticas irracionales, así como lo que se puede lograr mediante acciones decisivas y con base científica", sostuvo.

Ese mar, ubicado entre Kazajistán y Uzbekistán, perdió el 80 % de su volumen entre 1960 y 2010 debido a la irrigación descontrolada, que exprimió los ríos Sir-Daria y Amu-Daria, y a la intensiva política agrícola soviética para el cultivo del 'oro blanco', el algodón.

El antaño cuarto mar interior más grande del planeta, es ahora virtualmente un ecosistema muerto debido a que el contenido de sal en el agua se multiplicó por tres en medio siglo.

Tokayev indicó que a día de hoy se ha restaurado cerca del 36 % de la parte norte de este mar, "mejorando la calidad del agua, aumentando la población de peces y elevando el nivel de vida de la población".

Destacó que durante el último quinquenio Kazajistán ha plantado más de 1.500 millones de árboles en un millón de hectáreas.

Esta iniciativa incluye plantaciones en el lecho marino seco del mar de Aral de saxaúl, un arbusto autóctono de las regiones áridas de Asia Central, para frenar la desertificación, un proyecto en el que también participan especialistas de Uzbekistán.

En cuanto a la conservación del mar Caspio, hizo un llamamiento a todas las organizaciones interesadas internacionales, incluyendo a la ONU, para que apoyen los esfuerzos para su preservación.

Recordó que Kazajistán ha puesto en marcha un programa interestatal para prevenir un mayor deterioro del Caspio y creado el Instituto de Investigación de ese mar para fomentar la cooperación científica regional.

"Proteger el Mar Caspio es de vital importancia para mantener el equilibrio ecológico, la biodiversidad y el desarrollo sostenible de la región", aseveró, al exigir que "cualquier acción bélica en la región debe ser descartada y prohibida", en referencia a la guerra en Irán, que ha convertido al Caspio en zona de operaciones militares.

La Declaración de Astaná también incluye una disposición sobre la creación de un ecosistema digital regional, que aprovechará el potencial de la inteligencia artificial (IA) para proteger los recursos naturales y mejorar el control ambiental.EFE

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