Países de UE abogan por más claridad y menos cargas en productos financieros sostenibles
Bruselas, 24 jun (EFE).- El Consejo de la Unión Europea (UE), en el que están representados los gobiernos de los Veintisiete, acordó este miércoles su posición para negociar con la Eurocámara las nuevas normas de transparencia de sostenibilidad para productos financieros, en la que pide poder compararlos mejor y afrontar menos cargas administrativas.
El Consejo está listo así para negociar con el otro colegislador comunitario, el Parlamento Europeo, las normas actualizadas que buscan aliviar las cargas administrativas y ayudar a los inversores a comprender y comparar mejor los productos financieros relacionados con la sostenibilidad, indicó la institución en un comunicado.
La revisión actualiza el reglamento sobre la divulgación de información relativa a las finanzas sostenibles (SFDR) vigente, que exige a los participantes en el mercado que revelen cómo integran los riesgos de sostenibilidad y los impactos negativos en materia social, medioambiental y de gobernanza (ESG) en sus ofertas de inversión.
Propone introducir tres nuevas categorías de productos financieros: sostenibles (productos que contribuyen a los objetivos de sostenibilidad), de transición (canalizan inversiones hacia empresas o proyectos que, aunque aún no son sostenibles, se encuentran en una trayectoria creíble) y fundamentos ESG (pueden integrar enfoques ESG pero no llegan a cumplir los criterios de las categorías 'sostenibles' o 'de transición').
El objetivo es que estas categorías sustituyan a los conceptos actuales, que han demostrado dar lugar al 'ecopostureo', casos en los que las empresas dan una falsa impresión de sus impactos o beneficios medioambientales.
El Consejo, con su aportación, refuerza las categorías "sostenible" y "de transición" al estipular que, cuando las empresas identifiquen y divulguen los principales impactos adversos de sus inversiones sobre los factores de sostenibilidad, deberán utilizar obligatoriamente al menos tres indicadores de una lista que facilitará la Comisión Europea para respaldar sus afirmaciones.
Esto debería permitir una mejor comparabilidad entre los productos financieros, precisó el Consejo.
Además, aclara que las inversiones en empresas del sector de los combustibles fósiles que destinen el 20 % de sus gastos de capital a actividades económicas alineadas con las normas de la taxonomía de la UE (clasificación verde) y que cuenten con una estrategia clara y con plazos concretos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, podrán considerarse para su inclusión en la categoría de transición.
Para mejorar la transparencia, dichas inversiones también deberán estar sujetas a un cuarto indicador obligatorio a la hora de evaluar los impactos adversos, indicó.
Por lo que se refiere a las emisiones de carácter general realizadas por organismos del sector público, el Consejo propone permitir explícitamente la inclusión de las realizadas por organismos establecidos en la UE en la categoría de transición, bajo determinadas condiciones.
Finalmente, para reducir las cargas administrativas, el Consejo defiende que se permita a los participantes en los mercados financieros no aplicar las disposiciones de categorización a los fondos de inversión alternativos ofrecidos exclusivamente a inversores profesionales, dado que éstos no necesitan el mismo nivel de información estandarizada que debe ponerse a disposición de los inversores minoristas.
El Consejo empezará a negociar esta reforma de la legislación con el Parlamento Europeo cuando éste haya aprobado, por su parte, su posición. EFE
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