Panamá deberá pagar indemnización y pedir disculpas por medicamento contaminado
Ciudad de Panamá, 20 abr (EFE).- El Gobierno de Panamá fue sentenciado por la Corte Suprema de Justicia (CSJ) a pedir disculpas y pagar una reparación de 75.000 dólares a tres personas afectadas por el envenenamiento masivo con un jarabe contaminado con dietilenglicol recetado en 2004 por el Seguro Social, informó este lunes el Órgano Judicial (OJ).
La sentencia, emitida por la Sala Tercera Contencioso Administrativa de la CSJ con la ponencia de la magistrada María Cristina Chen, condena al Gobierno, por conducto de la Caja de Seguro Social (CSS), al pago de 25.000 dólares a las víctimas a Juan Antonio Cisneros Morán, Yackeline Del Carmen Reyes Anderson y a Cindy Del Carmen Guillen Casiano, como indemnización por los daños causados a estos pacientes por el jarabe tóxico, según un comunicado del Órgano Judicial.
El fallo igualmente ordena al Seguro Social presentar disculpas públicas por escrito a las tres víctimas, además de un comunicado dirigido a los medios de comunicación.
La condena también dispone la construcción de un monumento y la instalación de una placa conmemorativa con los nombres de todas las víctimas reconocidas, en las instalaciones de la Ciudad de la Salud de la CSS, así como la inclusión en su portal web institucional de una sección exclusiva para los casos de dietilenglicol, que debe tener información actualizada de cada demanda de indeminzación.
El veredicto resuelva una de las más de 472 demandas de indemnización en contra del Estado por el consumo del medicamento adulterado con dietilenglicol, de las cuales, a marzo de 2026, 387 procesos han llegado a su etapa de fondo, de acuerdo con información oficial.
Una ley aprobada en el 2013 estableció la pensión en 600 dólares mensuales, monto que se ajustó en el 2019 a 800 dólares mensuales, mientras que el último ajuste a 1.000 dólares fue en marzo de 2024.
En octubre de 2006 salió a la luz pública el caso del envenenamiento masivo, que se dio entre 2004 y ese año con la distribución de un jarabe para la tos que resultó tóxico porque la CSS lo formuló con dietilenglicol, un refrigerante industrial.
Se dieron 110.000 recetas y se distribuyeron 220.00 envases de jarabe, ha explicado Pascual. Hay víctimas de todas las edades, incluidos niños, y más de 800 personas han muerto por este caso de envenenamiento masivo.
Los que han logrado sobrevivir padecen enfermedades en los riñones y problemas neurológicos que desencadenan debilidad física, somnolencia, dolores de cabeza y problemas gástricos, por lo que se les dificulta enormemente trabajar o estudiar, como ha explicado el Comité por el Derecho a la Salud y a la Vida. EFE
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