París arranca acuerdos de mínimos en el G7 de ecología esquivando los temas más espinosos
París, 24 abr (EFE).- Francia logró arrancar este viernes cinco compromisos en la cumbre de ministros de Medio Ambiente del G7, pero evitó para ello tratar los temas más espinosos, como la lucha contra el calentamiento climático, que no cuentan con consenso en ese grupo esencialmente por la oposición tajante de Estados Unidos.
Durante dos días, los representantes de los siete países más desarrollados, a los que se unieron los de Brasil, Kenia, Corea del Sur, Mongolia, Armenia, India y Turquía, debatieron sobre temas como la biodiversidad, la protección de los océanos, los efectos geopolíticos de la desertificación y la calidad del agua.
"Creo que hemos conseguido algunos acuerdos históricos", aseguró en una conferencia de prensa al término de la cumbre la ministra francesa de Medio Ambiente, Monique Barbut, que reivindicó el método de sacar de la agenda los temas más polémicos para obtener resultados tangibles.
Una decisión que, dijo, fue compartida por el resto de los participantes, marcados por el fracaso de recientes reuniones: "Los miembros del G7 estaban traumatizados por lo que pasó en Canadá el año pasado y nadie quería revivir lo mismo", aseguró.
"Nadie ha deseado confrontaciones (...) Todo el mundo ha puesto su grano de arena para afrontar estos asuntos complejos. Pero todos sabíamos que Estados Unidos no iba a aceptar algunos postulados. Y hemos logrado avances de forma extremadamente constructiva y con un clima muy calmado", agregó.
Barbut reconoció que el calentamiento climático "no forma parte del consenso" y que haberlo puesto sobre la mesa conllevaba el riesgo de que "algunos socios abandonaran el debate".
"Hemos preferido abordar otros temas, que están también en el corazón de la discusión climática, con un planteamiento pragmático de encontrar resultados donde sea posible", dijo.
Al tiempo rechazó que la implicación de Estados Unidos fuera de segundo orden, al enviar a la reunión a la número dos de la Agencia Estatal de Medioambiente, Usha-Maria Turner.
La ministra aseguró que los acuerdos alcanzados "en un periodo de dudas sobre el multilateralismo" suponen "un éxito" que demuestra que "hay una vía para conseguir consensos en el ámbito medioambiental".
"La ecología es una política de paz, para prevenir las guerras del mañana hay que preservar los recursos que necesitan las poblaciones", aseguró.
Una opinión que compartió el ministro italiano de Medio Ambiente, Gilberto Pichetto Fratin, uno de los pocos que habló ante la prensa al término del encuentro, para mostrar su satisfacción por los avances logrados "reconocidos incluso por Estados Unidos".
La declaración final recoge la creación de una alianza mundial para luchar en favor de la biodiversidad, en un momento en el que está "en claro declive y exige soluciones rápidas y concretas".
París también consiguió introducir en el debate, por vez primera en una reunión del G7, el problema de la desertificación y las consecuencias geopolíticas que acarrea.
"Preservar la biodiversidad no es solo mantener la belleza del planeta, también supone mantener los recursos de la población sin los cuales se genera inestabilidad", dijo la ministra.
El cuidado de los océanos, tanto en lo referente a las aguas marinas protegidas como en lucha contra la pesca ilícita, fue otro de los puntos abordados y la ministra valoró que Estados Unidos se sumara a este segundo punto, en el que la declaración insta a los países a rubricar las convenciones internacionales que van en ese sentido, muchas de ellas no aceptadas hasta ahora por Washington.
La calidad del agua o la resistencia del parque inmobiliario a las crecientes crisis climáticas figuraron también en la declaración final.
La ministra anunció también que Francia organizará a principios del mes próximo una cumbre sobre el metano, gas que consideró responsable de un tercio de las emisiones contaminantes. EFE
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