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París late al ritmo del amor sin fronteras en su Noche Blanca de 2026

París late al ritmo del amor sin fronteras en su Noche Blanca de 2026

París, 6 jun (EFE).- La capital francesa va a latir este sábado al ritmo del "amor que no conoce fronteras" bajo la dirección artística de la DJ, 'performer' y activista feminista Barbara Butch, al frente de su Noche Blanca 2026, dos años después de la polémica que suscitó en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de París 2024.

"He querido situar esta edición bajo el signo de un amor que reúne, que une y que no conoce fronteras", explicaba Butch cuando presentó a finales de mayo todos los detalles del proyecto que a partir de la tarde de este sábado empezarán a latir en más de 200 actuaciones, instalaciones y recorridos artísticos gratuitos en París y en varias localidades de la región de Île-de-France, con actividades que se extenderán incluso hasta la ciudad atlántica de Le Havre.

En una entrevista concedida a medios regionales, la francesa defendió esta elección con una frase que resume el espíritu de esta edición: "El amor es el mayor acto de valentía hoy en día". Según explicó, la intención es utilizar el arte contemporáneo como herramienta para fomentar el encuentro, la convivencia y el diálogo entre ciudadanos.

Butch protagonizó una controversia durante la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de París 2024. La artista apareció entonces al frente de un espectáculo titulado 'Festivité', acompañada por varias 'drag queens' y por el cantante Philippe Katerine caracterizado como Dioniso, dios griego del vino y la celebración.

Su 'performance' generó un intenso debate en redes sociales porque se vio como una reinterpretación de 'La Última Cena' de Leonardo da Vinci, con ella como Cristo. Abiertamente lesbiana, Butch sufrió entonces una intensa campaña de odio en redes sociales y fue objeto de gordofobia.

La imagen oficial de la Noche Blanca 2026, creada por los reconocidos artistas Pierre et Gilles, muestra a Barbara Butch acompañada por un gran corazón rojo brillante, símbolo de una programación que combina una dimensión poética con una reflexión social y política sobre los vínculos humanos.

Uno de los proyectos más destacados consiste en una instalación audiovisual itinerante basada en declaraciones de amor grabadas por centenares de parisinos que repiten la frase "On s'aime" (Nos amamos). Las imágenes y testimonios serán proyectados sobre tres camiones que recorrerán la ciudad durante la noche.

El Ayuntamiento de París es uno de los principales escenarios del evento. Allí se celebrará un gran concierto al aire libre, seguido de un espectáculo de 'videomapping' que transformará la fachada del edificio en un inmenso corazón luminoso. La programación incluirá además actuaciones musicales, sesiones de DJ, espectáculos de 'majorettes' y actividades participativas dirigidas a públicos de todas las edades.

Entre las propuestas artísticas más esperadas figura la transformación de la piscina Château-Landon, en el distrito 10 de París, en un universo acuático y mitológico concebido por la artista Annette Messager. La italiana Marinella Senatore instalará, por su parte, una monumental estructura luminosa inspirada en las tradicionales 'Luminarie' del sur de Italia en la plaza Stalingrad.

París acogerá también el proyecto del dúo de diseñadores Mr. & Mr., que llegará a la ciudad tras recorrer canales y ríos franceses desde la mediterránea Sète (sur) a bordo de una pequeña embarcación. El viaje culmina con la exhibición de esculturas de mimbre realizadas durante el trayecto y expuestas en el Bassin de la Villette.

En el Petit Palais, el artista Mathias Kiss presenta 'Liquid Mirror', una instalación inmersiva formada por miles de elementos reflectantes suspendidos, mientras que el Grand Palais alberga una gigantesca escultura flotante en forma de corazón creada por el artista polaco Milosh Luczynski.

Otro de los focos de actividad está el Carreau du Temple, un mercado cubierto en el tercer distrito de París, donde hay programados espectáculos de danza contemporánea, reinterpretaciones coreográficas del 'Bolero' de Maurice Ravel y un gran baile participativo abierto al público.EFE

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