París y Marsella denuncian fallos del Estado en disturbios y piden respuesta al Gobierno
París, 29 oct (EFE).- Los alcaldes de París y Marsella, Emmanuel Grégoire y Benoît Payan, respectivamente, al frente de las dos ciudades más grandes de Francia, acusaron hoy al Estado francés de fallos en la gestión del orden público durante los disturbios del fin de semana y reclamaron explicaciones, indemnizaciones para los comerciantes afectados y una salida política a la crisis social.
"Lo que ocurrió en París este fin de semana es responsabilidad del Estado, que ha fallado", afirmó el alcalde socialista de París en una entrevista con France Inter, en la que afirmó que es necesario esclarecer posibles errores en el despliegue policial y en la evaluación de la magnitud de los disturbios.
El socialista también cuestionó las tácticas empleadas por las fuerzas de seguridad, que, según dijo, dificultaron el desarrollo pacífico de las manifestaciones.
El alcalde aseguró que al menos una treintena de comercios fueron saqueados de nuevo durante la noche en la capital, aunque los incidentes fueron menos graves que los del sábado, al tiempo que denunció intrusiones en portales de edificios residenciales y reclamó más efectivos de seguridad.
Por su parte, Payan denunció también en France Inter la incapacidad del Estado para anticipar los incidentes en Marsella y pidió explicaciones sobre la retirada de agentes antidisturbios cerca del Ayuntamiento, que permitió la entrada de saqueadores.
El regidor, exsocialista y actualmente independiente de izquierdas, afirmó que había advertido previamente por escrito a la prefectura sobre los riesgos.
Payan reclamó una indemnización íntegra para los comerciantes afectados, garantías de que los hechos no se repetirán y medidas políticas concretas para responder a la crisis. "Quiero actos, no solo palabras", recalcó.
También calificó de "disparatadas" las cifras de la prefectura, que afirmó que hasta 30.000 saqueadores habían participado en los disturbios.
Ambos primeros ediles defendieron la necesidad de distinguir entre los manifestantes pacíficos y quienes participaron en los saqueos, y rechazaron que se atribuya automáticamente la movilización estudiantil a La Francia Insumisa (LFI).
Grégoire advirtió de que esa interpretación supone un error de análisis y pidió abrir negociaciones con estudiantes, universidades y organizaciones sindicales.
Los dos regidores alertaron además del riesgo de que la crisis social y la inseguridad alimenten la polarización política y el apoyo a posiciones autoritarias cuando solo faltan seis meses para la primera vuelta de las elecciones presidenciales, en la que los sondeos dan como favoritos para pasar a la segunda ronda del 2 de mayo a la líder de la ultraderecha, Marine Le Pen, y al de la extremaizquierda Jean-Luc Mélenchon.
Grégoire defendió una respuesta que combine el restablecimiento del orden público con medidas sociales y políticas para atender las reivindicaciones de los manifestantes.
El Gobierno prevé reunirse con los alcaldes de París, Lyon y Marsella para abordar la situación y las medidas necesarias tras los disturbios. EFE
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