Parrott y Satriano, de cesión en cesión hasta tumbar al Real Madrid
Juan José Lahuerta
Getafe (Madrid), 16 sep (EFE).- Troy Parrott y Martín Satriano comparten algo más que una demarcación. Durante 2026, ambos delanteros han dejado al Real Madrid sin puntos con un gol decisivo y los dos llegan al partido que disputarán el Betis y el Getafe después de recuperar el terreno perdido en carreras que comenzaron con enormes expectativas y acumularon demasiados cambios de equipo.
Parrott tiene 24 años y Satriano, 25. El irlandés aterrizó con quince en la cantera del Tottenham y debutó en la Premier League a los 17, de la mano de José Mourinho. El uruguayo dejó Nacional de Montevideo para incorporarse al Inter cuando todavía no había cumplido los 19. Ninguno consiguió asentarse en el club que había apostado por él.
Parrott apenas jugó cuatro partidos con el primer equipo del Tottenham. Después fue cedido al Millwall, al Ipswich, al Milton Keynes Dons y al Preston North End. En sus dos primeras temporadas completas como profesional marcó dos goles. Después alargaría la cifra hasta los catorce en los dos siguientes, pero la fama que adquirió en la cantera del Tottenham empezó a volverse en su contra. Todavía era muy joven, pero llevaba tiempo conviviendo con la sensación de llegar tarde.
Su carrera cambió cuando salió de Inglaterra. Marcó 17 goles con el Excelsior y el AZ Alkmaar apostó por él. En dos temporadas con el conjunto neerlandés alcanzó los 51 tantos en 94 partidos y cerró la última con 31 goles y el título de Copa. También recuperó su sitio en Irlanda: en noviembre de 2025 celebró dos dianas contra Portugal y tres frente a Hungría, incluido la de la victoria en el minuto 96, para clasificar a su selección para la repesca mundialista.
El Betis pagó este verano 16 millones de euros, más otros cuatro posibles en variables. Pellegrini no necesitó demasiado tiempo para comprobar su oportunidad. Parrott salió desde el banquillo ante el Real Madrid y, en el minuto 81, aprovechó un rechace de Courtois para marcar el 1-0. Cuatro días después fue titular contra el Lille y decidió también el estreno bético en la Liga de Campeones.
El Real Madrid, víctima común
Satriano recorrió otro camino largo. Sólo participó en cuatro encuentros de la Serie A con el Inter antes de iniciar una sucesión de cesiones al Brest, el Empoli, otra vez el Brest, el Lens y el Olympique de Lyon. Su etapa en Francia quedó además marcada por una rotura del ligamento cruzado que lo mantuvo más de seis meses de baja.
Llegó al Getafe en enero de la temporada pasada y encajó rápidamente en los planes de Bordalás. Su trabajo sin balón, su fortaleza en los duelos y su disposición para alejarse del área compensaron una cifra goleadora discreta. Aun así, firmó tres tantos en sus diez primeros partidos: ante el Villarreal, el Real Madrid y el Betis. El club no lo dudó y ejecutó su opción de compra para contratarlo hasta 2030.
El gol del Bernabéu explicó buena parte de aquella decisión. Satriano conectó una volea desde fuera del área que dio al Getafe su primera victoria en el estadio madridista en dieciocho años. Seis días más tarde volvió a marcar, esta vez con una vaselina, en el 2-0 contra el Betis.
Esta temporada ha participado en los cinco partidos de Liga y ha disputado 410 de los 450 minutos. Marcó frente al Celta apenas tres días después de entrar en la primera prelista de Diego Forlán como seleccionador de Uruguay, cuatro años después de su única aparición con la absoluta.
Parrott cuenta con la competencia de Cucho Hernández y Satriano es casi imprescindible para Bordalás, pero los dos llegan al jueves en un momento parecido. Se encontrarán en La Cartuja, precisamente el escenario en el que el irlandés tumbó al Real Madrid. Satriano ya sabe lo que supone decidir un partido así: él lo hizo seis meses antes y en el Bernabéu. EFE
jjl/fc