'Patria potestad', foco de conflicto entre clubes y jóvenes promesas del fútbol argentino
Sebastián Rodríguez Mora
Buenos Aires, 9 abr (EFE).- El fútbol argentino afronta desde hace décadas un conflicto entre clubes y jóvenes promesas que optan por emigrar antes de firmar su primer contrato profesional amparados en un polémico principio legal conocido como 'patria potestad', que ha desencadenado una decisión inédita de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) para impedir su convocatoria en las selecciones nacionales.
El debate se ha reactivado con fuerza en el país en los últimos meses tras la salida de Luca Scarlato, joven promesa de 16 años del River Plate, rumbo al Parma de Italia.
Scarlato dejó el 'Millonario' en una decisión que el equipo argentino consideró "unilateral" y que desató un fuerte malestar en la afición del club.
El traspaso finalmente se resolvió mediante un acuerdo entre ambos clubes, que asegurará a River "beneficios económicos futuros".
Pese a esto, y ante la presión renovada sobre la cuestión de la 'patria potestad', la AFA decidió tomar cartas en el asunto y, en una decisión inédita, resolvió que aquellos juveniles que pasen a clubes del extranjero mediante este mecanismo no podrán ser convocados a selecciones nacionales de Argentina.
Legalmente conocida como "responsabilidad parental", la patria potestad no es un concepto ligado directamente al fútbol pero ha sido utilizado por las familias de jóvenes futbolistas -muchas veces con el impulso de sus representantes- para transferir a sus hijos a clubes europeos que les auguran un mejor futuro económico.
Al no tratarse de una venta, los clubes formadores se ven así afectados ya que no reciben ingresos por el traspaso, aunque sí podrán recibir luego un porcentaje de futuras operaciones en base a los mecanismos de solidaridad y de derechos de formación establecidos por FIFA.
El caso de Scarlato no es el primero sino que sigue a muchos otros en las últimas décadas, entre ellos algunos nombres resonantes como Matías Soulé (de Vélez Sarsfield a Juventus) o Giuliano Simeone (de River Plate al Atlético de Madrid), e incluso otros de extensa trayectoria internacional como Esteban Cambiasso (de Argentinos Juniors al Real Madrid en 1996).
Si bien la mayoría de estos traspasos ocurren en torno al cumpleaños 16 de los jugadores -edad con la que pueden firmar su primer contrato profesional-, otros apelan al mismo principio legal para emigrar incluso antes, como fue el caso de Lionel Messi, que a los 13 años dejó el Newell's de su Rosario natal para incorporarse a las juveniles del Barcelona.
Consultado por EFE, el presidente del club Lanús, Nicolás Russo, mencionó que la patria potestad genera el "robo de juveniles" en un contexto de marcada disparidad económica y presupuestaria entre los países y clubes en cuestión.
Según él, clubes europeos "que no gastaron en la inversión de alimentar y educar" al jugador se aprovechan de este principio legal y ofrecen a los jugadores salarios elevados para captarlos antes de que firmen su primer contrato.
"Acá damos psicólogos y contención a la familia. Pero allá le ofrecen dinero y hacen una apuesta, que para ellos es una más", opinó el directivo del 'Granate', último campeón de la Copa Sudamericana.
Hugo Tocalli, exitoso exentrenador de distintas selecciones juveniles argentinas y actual coordinador de las divisiones formativas de Independiente, dijo a EFE que vive su día a día en el club "con el corazón en la boca": "Es complicado para los coordinadores y para los clubes. Sería una cosa que no podría perdonarme si se me va algún jugador por la patria potestad, me dolería mucho y estaría muy amargado".
Tocalli subrayó además el papel que juegan los representantes de los futbolistas en estas operaciones, reconoció que es una problemática muy difícil de resolver y consideró positiva la decisión adoptada por la AFA.
En diálogo con EFE, Hernán Claus, periodista deportivo de Argentina con amplio recorrido en la cobertura de selecciones juveniles, también respaldó esa decisión y la describió como "rupturista" porque "pone un freno a los que creen que irse no implica ninguna consecuencia o no tiene ningún problema agregado".
"Es tentador para los chicos este tipo de oportunidades, pero no se ve el daño psicológico que está causando el desarraigo, el irse mal del lugar donde vos te formaste, en una época con tantos 'haters', como se vio en el caso Scarlato", puntualizó Claus, en alusión al revuelo social y mediático causado por la salida del joven de River Plate.
Russo, por su parte, enmarca esta problemática en un fenómeno global que afecta sobre todo a clubes de Sudamérica y África y propone, en respuesta, una articulación entre las federaciones de estos países para exigir a la FIFA un cambio en las reglas del juego. EFE
smo/pd/cmm
(foto) (vídeo)