Patrick Bruel, de la 'bruelmania' de los 90 a una cascada de denuncias de violencia sexual
(Actualiza con la decisión del tribunal de no imponer prisión provisional)
Nerea González
París, 10 jun (EFE).- El cantautor y actor Patrick Bruel, que fue un auténtico ídolo de la música en Francia en los años noventa, fenómeno que fue incluso bautizado como la 'bruelmania', ha sido imputado por presuntos delitos de violación, intento de violación, agresión sexual y acoso sexual, a nueve mujeres entre 2010 y 2019 y se le concedió la libertad bajo control judicial.
Estas acusaciones han ido proliferando contra él desde el pasado mes de abril y llevaron a su detención provisional el pasado lunes, hasta su interrogatorio por un juez de instrucción a última hora de este miércoles.
Tras esa declaración, el tribunal decidió que Bruel, de 67 años, permaneciera encarcelado provisionalmente pero la Justicia optó por concederle la libertad bajo control judicial, según informó la cadena pública Franceinfo.
Además se le inculparon cargos de violación, tentativa de violación, agresiones sexuales y acoso sexual cometidos contra distintas víctimas en Bruselas, Neuilly sur Seine, Dinard, L'Isle de la Sorgue, París, Grenoble, Perpiñán, Ajaccio y Nyon.
Estrella de los 90
Bruel, cuyo nombre real es Patrick Benguigui, fue una auténtica estrella de la música en los años noventa y también se labró una nutrida carrera en el mundo de la interpretación, tanto en cine como en teatro.
Nacido en Tremecén (Argelia) el 14 de mayo 1959, es hijo de Pierre Benguigui y de Augusta Kammoun, dos profesores de origen judío sefardí, si bien fue su madre quien lo crió tras la separación de la pareja en 1960.
La familia dejó Argelia en 1962 para instalarse en las afueras de París y Bruel comenzó a labrarse su carrera en el mundo del espectáculo ya en los años setenta.
Cosechó éxitos con singles como 'Marre de cette nana-là', pero su verdadero salto a la fama no llegó hasta la publicación, a finales de 1989, de su disco 'Alors regarde', el segundo álbum de estudio de su trayectoria tras 'De face' o '2 faces', que había sido un fracaso comercial.
'Alors regarde', que vendió más de dos millones de copias, incluyó en particular -además de la canción homónima al título del disco y temas como 'J'te l'dis quand même'- su éxito 'Casser la voix' como carta de presentación.
Este single fue el responsable de desatar la auténtica 'bruelmania' a lo largo de los años noventa, un fenómeno social y mediático con miles de admiradores, especialmente jóvenes adolescentes.
En esa década publica también sus discos 'Bruel', 'On s'était dit' y el más intimista 'Juste avant', que marca un cambio de etapa musical y de público ya en 1999.
Y en 2002 publicó 'Entre deux', un disco de duetos superventas en el que se alió con grandes nombres de la canción francesa, como Charles Aznavour, para rescatar temas icónicos de los años treinta, cuarenta y cincuenta.
Actor, jugador de póker y empresario
En paralelo siguió cultivando otras facetas como su carrera en el cine, que había comenzado a despuntar con su primer papel importante en 1979, en la película 'Le Coup de sirocco' (Alexandre Arcady).
En los noventa su aparición más destacada en la gran pantalla fue 'Le Jaguar' (1996) una comedia junto a Jean Reno dirigida por Francis Veber y, más tarde, llegarían éxitos de crítica como el drama 'Un secret' (Claude Miller, 2007) o 'Le Prénom' (Alexandre de La Patellière y Matthieu Delaporte, 2012), que le valió una nominación al Premio César de mejor actor.
Ha sido también un nombre destacado en la escena teatral y en la televisión e incluso tiene títulos de póker, como un brazalete de las World Series of Poker de 1998. De hecho, su pasión por esta disciplina contribuyó a extender la popularidad de sus emisiones televisadas en Francia, en las que también participó.
Estuvo casado con la novelista y guionista francesa Amanda Sthers entre 2004 y 2007, con la que tuvo dos hijos, y está involucrado en numerosas actividades empresariales de sectores diversos, como la hostelería, los viñedos y el aceite de oliva de alta gama.
Aunque las primeras acusaciones contra él emergieron en 2019 con un caso que involucraba a masajistas y que fue archivado, ha sido este 2026 cuando las investigaciones y denuncias en su contra (algunas por hechos prescritos) desembocaron en la auténtica quiebra de la imagen del que fuera una de las mayores estrellas de la música francesa.
Hay al menos 13 querellas en su contra, de acuerdo a la prensa local, pero las investigaciones que llevaron a su detención provisional hasta el momento son nueve de ellas. EFE
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