Agencias

Patronales paraguayas preocupadas por propuesta de UE que vincula a soja con deforestación

Patronales paraguayas preocupadas por propuesta de UE que vincula a soja con deforestación

Asunción, 27 may (EFE).- Los principales gremios patronales expresaron este miércoles sus preocupaciones al ministro de Relaciones Exteriores de Paraguay, Rubén Ramírez, por la posible inclusión de la soja en la normativa de la Unión Europea contra el cambio indirecto en el uso de la tierra, un extremo que apunta a la prohibición progresiva total de los biocombustibles con base en esta leguminosa en el bloque de los Veintisiete.

Se trata de representantes de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), la Unión de Gremios de la Producción (UGP) y la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod), quienes se reunieron hoy con Ramírez para abordar cómo la eventual clasificación de la soja en la normativa podría afectar la economía del país.

"Sin conocer la realidad paraguaya están poniendo a Paraguay como un país de alto riesgo y que hace mal las cosas. Eso genera preocupación porque podría derivar en una descalificación arbitraria y sin base científica de nuestra producción", dijo tras el encuentro el presidente de la UGP, Héctor Cristaldo, citado por una nota de prensa de la Cancillería.

De igual forma, el dirigente apuntó que este proyecto "distorsiona" el espíritu del histórico pacto de libre comercio que firmaron los países del Mercosur -que Paraguay integra- y la UE en enero pasado, y que creó el mayor mercado del mundo con más de 700 millones de consumidores.

El pasado 13 de abril, la Comisión Europea presentó una propuesta para clasificar a la soja como una materia prima con un alto riesgo de cambio indirecto del uso de la tierra (ILUC, por sus siglas en inglés).

El texto fue enviado para la consideración final del Parlamento Europeo y el Consejo de la UE, entes donde la propuesta puede ser censurada, por lo que el proyecto se encuentra en fase de escrutinio.

La propuesta también ha encontrado críticas dentro de la UE, con países como Austria llamando a rechazarla. EFE

rgc/gad