Perú instala sistema para alertar ante aluviones y otros desastres en la Codillera Blanca
Lima, 13 oct (EFE).- Perú empleará un nuevo sistema de monitoreo para vigilar cuatro quebradas consideradas "críticas" en la Cordillera Blanca, la cadena montañosa tropical nevada más extensa del planeta, y alertar ante la posible caída de aluviones y flujos de detritos, producto del deshielo de glaciares.
La primera etapa del sistema fue entregado este martes por el ministro del Ambiente, Vladimiro Huaroc, y por el jefe del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Hernando Tavera, al gobierno de la región de Áncash, en el norte del país, donde se encuentra la Cordillera Blanca.
Según comunicado difundido por el IGP, el dispositivo funcionará en el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER Áncash) e integra cámaras y sensores de movimiento y altitud para vigilar las quebradas Llaca-Casca, Llullán, Mancos y Llanganuco con una tecnología desarrollada por especialistas del Instituto Geofísico.
"Estamos convirtiendo el conocimiento científico en una herramienta concreta para proteger vidas. Este sistema permitirá generar información oportuna y fortalecer la capacidad de respuesta de las autoridades y comunidades frente a la ocurrencia de aluviones y flujos de detritos", señaló Tavera.
El especialista explicó que desde el COER se podrá recibir y gestionar la información generada por la red de sensores instalados en el campo, lo que contribuirá a que las autoridades cuenten con información científica oportuna para fortalecer la preparación y respuesta ante posibles emergencias.
El IGP agregó que ha implementado los sistemas de monitoreo en "zonas de especial importancia" de las cuatro quebradas para vigilar la posible ocurrencia de aluviones y flujos de detritos por su exposición ante lluvias intensas, deslizamientos, desbordes de lagunas y otros fenómenos naturales.
Las estaciones cuentan con cámaras y sensores alimentados mediante paneles solares y baterías, lo que permite su funcionamiento en zonas alejadas y de difícil acceso.
En una segunda etapa, el proyecto contará con 32 bocinas-receptoras en localidades expuestas a lo largo de las quebradas, con el objetivo de fortalecer la difusión de alertas y mejorar la comunicación con las poblaciones ubicadas en zonas de riesgo.
"La prevención requiere información, tecnología y coordinación. Por ello, desde el IGP continuaremos trabajando junto al Minam, el gobierno regional de Áncash y los gobiernos locales para ampliar estas capacidades y contribuir a que la información y las alertas lleguen oportunamente a quienes más las necesitan", concluyó Tavera. EFE
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