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Peruanos esperan que termine escrutinio de elecciones, entre resignación y suspicacias

Peruanos esperan que termine escrutinio de elecciones, entre resignación y suspicacias

Lima, 27 abr (EFE).- La población peruana aguarda a que culmine el escrutinio de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, entre la resignación y los rumores de fraude que denuncia el candidato ultraderechista Rafael López Aliaga sin aportar pruebas sólidas, a partir de las numerosas incidencias en el traslado del material electoral.

Con el 96 % de escrutinio, la derechista Keiko Fujimori es la más votada, con el 17 % de los sufragios válidos, mientras que la otra plaza para la segunda vuelta la tiene el izquierdista Roberto Sánchez (12,04 %), con una estrecha ventaja de 22.000 votos sobre López Aliaga (11,89 %) y quien fue el más votado en la capital.

Mientras en Lima su exalcalde López Aliaga fue el candidato favorito, Sánchez, que compite en nombre del expresidente Pedro Castillo (2021-2022), fue el más votado en las zonas rurales -especialmente aquellas más alejadas de las grandes ciudades- ya que en Lima es casi un desconocido que obtuvo una votación residual.

"Es algo increíble porque de la nada ha aparecido un señor (Sánchez) que ni siquiera era conocido ni favorito. Es raro, se ve que hay algo turbio detrás de todo", dice a EFE Marita, vendedora en el mercado de Surquillo, distrito donde el exalcade de Lima fue favorito al cosechar un 31 % de apoyo.

La comerciante agregó que en la segunda vuelta votará "por el menos peor, que es Keiko, porque al menos a ella la conozco y ha estado en política mucho tiempo. Puede ser que haga algo por nosotros, no nos queda otra porque la otra persona tiene intenciones dudosas".

Del mismo modo, Mariela, la encargada de un puesto de ceviche, indica que quiere un país tranquilo ante el auge de la delincuencia y considera que hay que darle una oportunidad a Keiko, porque tiene "buenos planes", tras haber perdido en la segunda vuelta en las tres anteriores elecciones.

Por el contrario, Gilber Durán, natural de la región sureña de Puno y quien trabaja desde hace años en Lima, afirma -resignado- que no confía en ningún candidato y que los peruanos han perdido la fe en los políticos.

Durán confiesa que como no le gustaba ningún candidato, el 12 de abril votó nulo, como el 5 % del electorado, mientras que el 11,7 % votó en blanco. El número de votos blancos y nulos alcanza los 3,2 millones, superior a la votación individual de los 35 candidatos en contienda.

"Tengo que verlo muy bien porque es muy difícil de escoger, ambos han tenido pasados muy dificultosos y hacen dudar demasiado de ellos", dice Ángela, vendedora de frutos secos, al afirmar que las elecciones se tendrían que repetir porque, según ella, "ha habido fraude".

También opina del mismo modo Romina, una joven que compraba carne y que considera que los comicios no han sido transparentes, pese a que las misiones internacionales de observación electoral han certificado que los comicios han sido creíbles y transparentes, sin que los problemas logísticos en el traslado del material electoral hayan influido en el resultado final.

Romina explica que su mesa electoral abrió una hora antes y su centro fue uno de los 13 que tuvo que abrir el día siguiente, un día lectivo, por lo que cree que en ese local hubo gente que igualmente se quedó sin votar.

"Desgraciadamente, ahora no ha habido candidatos que puedan ofrecer algo en beneficio del país. Todos polarizados, politizados y quieren agua para su molino, como se dice, ninguno ofrece garantías", dice Nelson Dávila al considerar que las elecciones no fueron limpias y "no sirven para nada". EFE

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