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PETA dice que la ley de animales de Marruecos "castiga la compasión y premia la violencia"

PETA dice que la ley de animales de Marruecos

Rabat, 17 ago (EFE).- PETA, la principal organización defensora de los derechos de los animales en el mundo, calificó este lunes la nueva ley sobre animales callejeros en Marruecos como una legislación que "castiga la compasión y premia la violencia", según un comunicado de la ONG.

La principal crítica de la asociación va dirigida a un artículo que prohíbe a cualquier persona cuidar de un animal callejero, ya sea para darle refugio, alimentarlo o curarlo, y que conlleva multas que oscilan entre los 140 y los 280 euros.

Esta legislación, que ha entrado en vigor el pasado lunes, ya fue rechazada por organizaciones marroquíes de derechos de los animales, además de generar controversia por otro polémico artículo que permite a los centros practicar la eutanasia con animales que consideren "peligrosos".

La nota de PETA condena que se otorgue a "los funcionarios una licencia ambigua para matar a cualquier animal" y reitera que lo que necesita el país magrebí es "la esterilización masiva y el fin de la venta de animales".

"Marruecos no necesita capturar y sacrificar animales callejeros para mejorar su imagen antes del Mundial de 2030 (que coorganiza Marruecos con España y Portugal)", reprocha el vicepresidente de PETA Asia, Jason Baker, en declaraciones recogidas por el comunicado.

Como consecuencia, PETA insta "a las autoridades marroquíes a derogar la prohibición de alimentar a los animales y a optar por la esterilización en lugar del sacrificio".

La nueva ley marroquí busca regular la situación de los animales callejeros en el país, una población que supera los tres millones de ejemplares en el caso de los perros, a los que se suma una cifra masiva de gatos, de acuerdo con las estimaciones de la Sociedad marroquí Protectora de los Animales (SPA).

Además de los dos polémicos artículos, la legislación incluye penas de cárcel por maltrato animal o matanza injustificada, la creación de centros de acogida públicos y privados y la implantación de un control digital mediante chips, entre otras medidas. EFE

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