Belfort (Francia), 17 jul (EFE).- El esloveno Tadej Pogacar, líder del Tour de Francia, consideró que su equipo tuvo que trabajar menos de lo previsto en al décimo tercera etapa ya que la escapada del británico Tom Pidcock obligó a otros equipos a hacerlo en su lugar.
"Ha sido una jornada difícil, corrida a un ritmo muy alto, estoy contento de que haya terminado. Hay que saber reaccionar rápido y hemos gestionado bien la situación. Todo ha ido bien, hemos tenido todo bajo control", señaló el ciclista del UAE.
"Sabíamos que sería difícil, pero ha ido mejor de lo que esperábamos. Nos ha beneficiado que Pidcock estuviera delante, eso ha obligado a los otros equipos a rodar en la persecución. NOs ha permitido descansar los últimos 30 kilómetros", aseguró.
El esloveno aseguró que la etapa de este sábado, con final en Le Markstein "es un buen lugar para hacer ciclismo" y señaló que está deseando de afrontarla "para disfrutar del ambiente del público". EFE
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