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Policía portuguesa reconoce heridos en desalojo de una acampada por la vivienda en Oporto

Policía portuguesa reconoce heridos en desalojo de una acampada por la vivienda en Oporto

Lisboa, 15 oct (EFE).- La Policía de Seguridad Pública (PSP) portuguesa reconoció este jueves que hubo manifestantes heridos, cuyo número todavía no puede precisar, y un agente trasladado al hospital durante el desalojo de una acampada por el derecho a la vivienda en Oporto, cuyos organizadores denuncian 37 lesionados.

En un comunicado, la PSP justificó su intervención de esta madrugada en la plaza Dom João I por la negativa de los participantes a retirar las tiendas de campaña y cesar el ruido, y aseguró que algunos ofrecieron resistencia a la actuación policial.

La fuerza de seguridad anunció que remitirá a la Fiscalía un atestado sobre los hechos, al que adjuntará las grabaciones de vídeo de los incidentes.

Según su relato, la operación comenzó hacia las 03.00 horas locales de este jueves (23.30 GMT del miércoles), después de que la Policía Municipal de Oporto hubiera solicitado en varias ocasiones a lo largo del miércoles la retirada de las tiendas, sin que los manifestantes atendieran esas peticiones.

La PSP sostuvo que las tiendas ocupaban el espacio público y condicionaban su utilización, e invocó la legislación portuguesa que, según recordó, establece que las reuniones y manifestaciones en lugares públicos no pueden prolongarse más allá de las 00.30 horas.

"Durante la intervención, algunos participantes adoptaron comportamientos de resistencia a la actuación policial, tratando de impedir el ejercicio de las funciones de los policías en el lugar", señaló.

La Policía dijo que un agente resultó herido y fue trasladado a un centro hospitalario, y añadió que tiene conocimiento de que también hubo lesionados entre los manifestantes, aunque todavía no puede indicar cuántos.

Los organizadores de la acampada han denunciado violencia policial y cifrado en 37 el número de heridos.

La protesta por el derecho a la vivienda en Oporto comenzó el pasado sábado en la plaza de Joâo I, en el centro de la ciudad. Después de una primera retirada de tiendas por parte de la Policía Municipal el lunes, los participantes volvieron a instalarlas tras una asamblea celebrada el miércoles en la que acordaron mantener la movilización.

Entre sus reivindicaciones figuran el aumento de la vivienda pública, la limitación de los alquileres y el fin de los desalojos sin alternativa habitacional.

Preguntado este jueves por los incidentes, el primer ministro portugués, Luís Montenegro, en declaraciones a medios portugueses en Bruselas, pidió no "importar a Portugal climas de inestabilidad, de confrontación" de otros países.

"No tenemos esa inestabilidad, no tenemos ese nivel de conflictividad", afirmó el jefe del Gobierno, quien defendió que el derecho de manifestación debe ser compatible con la libre circulación, la tranquilidad y el orden público.

Montenegro calificó a las fuerzas de seguridad de "extraordinariamente rigurosas y respetuosas", y eludió pronunciarse sobre la denuncia de violencia policial formulada por los organizadores.

"No tengo elementos para poder emitir una opinión", precisó.

En su comunicado, la PSP reafirmó este jueves su respeto al derecho de reunión y manifestación, pero recordó que debe ejercerse dentro de los límites legales, especialmente en lo relativo a la comunicación previa, el horario y la utilización del espacio público.

Asimismo, apeló a la colaboración de organizadores y participantes y aseguró que mantiene su disposición al diálogo para compatibilizar ese derecho con la libertad y la seguridad de todos los ciudadanos, conforme a los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad. EFE

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