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Portugal pone la última pieza a una reforma migratoria con tintes ultraderechistas

Portugal pone la última pieza a una reforma migratoria con tintes ultraderechistas

Carlota Ciudad

Lisboa, 5 sep (EFE).- El Gobierno de Portugal, liderado por el conservador Luís Montenegro, dio esta semana por concluida su reforma de la regulación migratoria, que ha presentado como necesaria pero que ha dejado entrever una marcada influencia de la agenda ultraderechista y que puede convertirse en un futuro riesgo electoral, según analistas consultados por EFE.

El Ejecutivo lo logró después de que el presidente del país, António José Seguro, promulgara este lunes la conocida como 'ley de retorno', con la que buscan acelerar los trámites para las expulsiones y prohibir el "abuso" de los mecanismos de asilo.

"La nueva ley del retorno de inmigrantes ilegales es la última pieza de la reforma estructural de la inmigración, regulada y humanista", dijo el ministro de Presidencia, António Leitão Amaro.

En efecto, esta última aprobación ha sido el punto y final de una serie de alteraciones legislativas en cuestión migratoria, entre ellas la limitación de la obtención del pasaporte, la autorización de los permisos de residencia y la reunificación familiar y que ha llevado a la creación de una policía de fronteras. Todo ello aprobado con el apoyo de la ultraderecha.

En esta última fase, que responde también a la necesidad de adaptar la legislación portuguesa al nuevo pacto europeo sobre migración y asilo, las modificaciones buscan acortar los procedimientos que pueden llevar al retorno de las personas a su país de origen, incluye cambios en el régimen de acogida en centros de instalación temporal y altera las reglas de permanencia en el país.

Para el catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad Católica lusa André Azevedo Alves, existe efectivamente "un problema de inmigración y de falta de control migratorio" en el país, aunque identifica en esta reforma "una tentativa del actual Gobierno de quitar espacio a Chega".

"Creo que una cosa no anula la otra", argumentó Azevedo Alves, para quien los conservadores del Partido Social Demócrata (PSD, liderado por el propio Luís Montenegro y que gobierna en minoría) intentan parar el crecimiento de la extrema derecha, en un momento en el que Chega es la principal fuerza de oposición en el Parlamento pese a haber entrado en la unicameral Asamblea de la República apenas en 2019, cuando logró un diputado.

Aunque considera que el posicionamiento del Ejecutivo en la cuestión migratoria ha sido "equilibrado" y que la reforma ha sido "proporcional" a la situación, alertó de que su éxito dependerá mucho de la percepción en la sociedad en los próximos meses.

Si la sociedad no lo aprueba, agregó, puede servir para impulsar todavía más los argumentos xenófobos de Chega.

"Si existe la percepción, a pesar de las proclamaciones y las aprobaciones legislativas, de que sigue habiendo un problema con la inmigración, con el descontrol de la inmigración, creo que eso puede reforzar todavía más a Chega y acabar conduciéndolo a ganar unas próximas elecciones", aseveró.

Más crítico fue el analista y comentador político Gonçalo Ribeiro Telles, quien planteó a EFE que, aunque el Gobierno ha sido más moderado "en las formas" en esta reforma, no lo ha sido "en la matriz, que es de un partido de extrema derecha".

Alertó, además, de que se ha sacado de proporción el problema migratorio, asegurando que los inmigrantes que residen actualmente en el país "contribuyen mucho" y que un problema mayor ha sido la falta de recursos de los servicios públicos.

"Entró un número de personas a Portugal en los últimos 10 años porque la economía lo pidió y la realidad es que eso va a seguir ocurriendo", aseveró.

En ese sentido, opinó que el Gobierno ha hecho una "mala" elección al escoger el asunto migratorio para acercarse a Chega y ganar votos: "Esta es un área en la que no podían comprar la narrativa", lamentó el analista.

"La copia siempre es peor que el original y, por lo tanto, estos partidos consiguen fanatizar a algunas personas y atraerlas y después quien intenta copiarlos sale siempre mal", afirmó, a modo de alerta al PSD.

Pese al acercamiento en materia migratoria, no existe un acuerdo formal entre el PSD y Chega, que ha tumbado en el Parlamento otras reformas abanderadas por el Gobierno y, de hecho, ha presentado una moción de censura contra el Ejecutivo que se debatirá la próxima semana.

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