Pratt & Whitney Canadá inaugura una nueva planta en Marruecos que prevé crear 200 empleos
Rabat, 22 abr (EFE).- El fabricante de motores de aviación Pratt &Whitney Canadá inauguró una nueva planta de fabricación en la región de Nouaceur, a unos 130 kilómetros al sur de Rabat, que prevé la creación de 200 empleos de aquí a 2030.
La nueva planta se encargará de la producción de piezas mecanizadas estáticas y estructurales para los motores aeronáuticos de la compañía, incluido el PT6 (una familia de motores turbohélice), según informó en su página web el Ministerio marroquí de Industria, que no ha detallado el monto de la inversión.
La instalación, ubicada en Nouaceur, que alberga la zona industrial y aeronáutica Midparc -uno de los principales polos industriales del país-, tendrá una superficie de 12.000 metros cuadrados.
Pratt &Whitney Canadá es una subsidiaria de la estadounidense United Technologies, propietaria del fabricante de helicópteros Sikorsky.
La ceremonia de inauguración se celebró el martes en presencia del ministro marroquí de Industria y Comercio, Ryad Mezzour, el ministro delegado de Defensa, Abdelatif Loudiyi, y la presidenta de Pratt & Whitney Canada, Maria Della Posta, entre otros responsables.
"La decisión del gigante de invertir en Marruecos demuestra una vez más la confianza de los inversores en la plataforma industrial marroquí y su competitividad. Este importante proyecto forma parte del impulso para modernizar la base aeronáutica marroquí mediante la integración de una actividad de vanguardia, innovadora y tecnológicamente exigente", subrayó Mezzour en una declaración recogida por la nota.
Por su parte, la presidenta de Pratt & Whitney Canada apuntó que la selección de Marruecos se produjo tras "un exhaustivo proceso de evaluación global que señaló a Casablanca como un creciente polo de empresas aeroespaciales, incluida Collins Aerospace de RTX.
El pasado febrero, el grupo francés Safran firmó un acuerdo con Marruecos para instalar en Nouaceur una planta destinada a la producción de trenes de aterrizaje para aviones de corto y medio alcance de la familia Airbus A320, con una inversión de 280 millones de euros. EFE
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