Presidente de la Fed: las elecciones no jugaron "ningún papel" al decidir sobre los tipos
Washington, 28 oct (EFE).- El presidente de la Reserva Federal estadounidense, Kevin Warsh, aseguró este miércoles que las elecciones legislativas que se celebran en cinco días y en las que el Partido Republicano del presidente, Donald Trump, se juegan el control del Congreso, no desempeñaron "ningún papel" en la decisión de mantener sin cambios los tipos de interés.
Warsh se pronunció de esta manera en una rueda de prensa celebrada tras la conclusión de la reunión de dos días del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), que se saldó con la determinación de mantener el referencial en una horquilla entre el 3,75 y el 4 %.
"La política no desempeñó ningún papel en la decisión. Acabo de pasar dos días con mis colegas en la planta superior (de la Fed); no escuché ni una sola mención a la política, ni una referencia a las elecciones o a lo que sucederá en la próxima semana y demás", explicó el economista al ser preguntado si las elecciones influyeron en la decisión del FOMC.
"No se habló nada al respecto y no creo que haya influido en absoluto en la decisión, ni en mi caso ni en el de mis colegas presentes", añadió Warsh, que dijo que en el lapso de 41 días que resta hasta la próxima reunión de la Fed en diciembre "está cargado de información relevante", con la publicación de datos inflación, empleo o crecimiento económico, y que estos indicadores no tienen "nada que ver con la política".
La mayoría de analistas daba por hecho que, tras aprobar en septiembre el primer incremento de tipos en tres años, la Fed dejaría intacto el precio del dinero en octubre para implementar otra subida en diciembre con el objetivo de analizar detenidamente los efectos del endurecimiento monetario del mes pasado.
Una segunda subida consecutiva de los tipos de interés podría haber subrayado aún más a los votantes los altos niveles de inflación (situados desde hace meses por encima del 3 %) en un momento en que Trump y los republicanos encaran críticas por el alto coste de la vida, derivado en parte de la subida del combustible que ha deparado la cada vez más impopular guerra contra Irán. EFE
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