Presidente polaco quiere modificar Constitución para 2030 para evitar dos centros de poder
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Berlín, 3 may (EFE).- El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, propuso este domingo que para 2030 se haya modernizado o modificado la Constitución de 1997 porque considera que no puede haber dos centros de poder en el país, el del jefe de Estado, y el del Gobierno, que están profundamente enfrentados desde hace años.
Durante la ceremonia por el 235º aniversario de la adopción de la primera Constitución, conocida como la Constitución del 3 de mayo de 1791, Nawrocki, con una agenda ultraconservadora, nacionalista y euroescéptica, sostuvo que "hoy necesitamos una Carta Magna de nueva generación para 2030", según la Agencia PAP.
El jefe de Estado polaco, elegido el año pasado en sustitución del conservador Andrzej Duda, alegó como razón que "la situación de seguridad del país exige que tengamos una autoridad fuerte pero controlada, emanada directamente" de la Constitución.
"La Constitución de 1997 necesita ser modernizada o modificada", enfatizó, y nombró al "Consejo para la Nueva Constitución", cuyos primeros miembros recibieron sus cartas de nombramiento y deben elaborar un proyecto de nueva Constitución, tal como Nawrocki anunció en su primer discurso tras asumir el cargo en agosto pasado.
Nawrocki argumentó también que la actual Carta Magna se adoptó en un momento de necesario compromiso en tiempos de transformación política, mientras que ahora el mundo ha cambiado y "hoy Polonia forma parte de la Unión Europea, es miembro de la OTAN y creo que pronto el G20", dijo.
Nawrocki, quien está enfrentado, al igual que Duda anteriormente, con el Gobierno liberal y proeuropeo de Donald Tusk, sostuvo que es necesario decidir "de una vez por todas" sobre esta cuestión.
Consideró que el cargo de jefe de Estado es el resultado de unas "elecciones democráticas, por voluntad de la soberanía nacional", mientras que el Gobierno que resulta de comicios legislativos, algo que no mencionó, es formado mediante "acuerdos partidistas, estructuras políticas que separan el poder de la nación".
En opinión de Nawrocki, "la democracia es el gobierno de la mayoría con respeto a la minoría, no el bloqueo vulgar de los derechos de la mayoría por parte de la minoría", en alusión a la coalición de Gobierno de Tusk.
Éste señaló que la Constitución actual define claramente qué responsabilidades corresponden a cada uno, por lo que pidió al presidente y a la oposición que respeten la Carta Magna actual "antes de empezar a modificar una nueva".
"El presidente sabe perfectamente que hoy, mañana o pasado mañana no habrá una mayoría constitucional a favor de sus ideas, así que esto es realmente más un juego político. En mi opinión, solo generará más confusión, y Polonia necesita estabilidad por encima de todo", recalcó.
El presidente polaco tiene amplios poderes, entre ellos el derecho a vetar cualquier ley aunque haya sido aprobada en el Parlamento, a no ser que exista una mayoría de dos tercios que la coalición de Tusk no tiene. El presidente ha vetado ya al menos una veintena de leyes del Gobierno.
Además, la ambigüedad de la Constitución polaca, que otorga al Gobierno la dirección de la política exterior y de la seguridad interior y al presidente la representación del país en foros internacionales y la potestad de ratificar tratados internacionales o acreditar embajadores, crea a menudo conflictos entre la jefatura del Estado y el Gobierno. EFE
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