Primarias republicanas en Texas ponen a prueba la fuerza del trumpismo en un año decisivo
Alejandra Arredondo
Austin, 26 may (EFE).- La segunda vuelta de las primarias republicanas para la candidatura al Senado de Texas enfrenta este martes a Ken Paxton -un político plagado de escándalos respaldado por el presidente Donald Trump- y al actual titular del escaño, John Cornyn, senador de cuatro mandatos que representa la vieja guardia del partido.
La contienda se ha convertido en la primaria más costosa de la que se tiene registro en EE.UU., con más de 25 millones de dólares gastados en publicidad entre ambos candidatos, según datos de la firma AdImpact. El resultado pondrá a prueba la fuerza del trumpismo en un año electoral decisivo para un estado que ha sido bastión republicano durante los últimos 30 años.
Trump eligió a Paxton pese al descontento de varios senadores republicanos, en una decisión que reafirma la exigencia de lealtad al presidente como condición 'sine qua non' para mantenerse en el partido, según filtraciones de miembros del Congreso al diario The Wall Street Journal y al portal The Hill.
Las primarias de Texas llegan también semanas después de que la falta de lealtad al movimiento MAGA (Make America Great Again, el eslogan de Trump) fuera castigada en las primarias de Georgia, Alabama y Kentucky.
En este último estado, Thomas Massie, quien se había convertido en uno de los críticos más duros de Trump dentro del oficialismo, perdió su escaño.
Fidelidad a Trump pone en riesgo el control republicano de Texas
En la primera vuelta, celebrada en abril, los resultados fueron ajustados: Cornyn quedó ligeramente por encima de Paxton, con un 42 % del voto frente al 40 % del actual fiscal general.
Una victoria de Paxton —y del trumpismo— daría, paradójicamente, una ventaja al candidato demócrata al Senado de cara a las elecciones de medio término en noviembre.
James Talarico, el candidato demócrata, seminarista y legislador estatal de 37 años, se ha convertido en una figura destacada dentro de su partido y ha renovado el optimismo de las bases demócratas de cara a las 'midterm', en las que se decidirá el control del Congreso.
Talarico "representa probablemente la mejor oportunidad que los demócratas han tenido en décadas de ganar una elección estatal en Texas", explicó a EFE Matthew Wilson, profesor de ciencias políticas de la Southern Methodist University.
En cuanto a políticas concretas, Paxton y Cornyn tienen una visión similar y propuestas casi indistinguibles, agregó el académico. Su diferencia radica en el estilo político y en que Paxton ha estado envuelto en varias controversias, incluyendo denuncias de corrupción y un divorcio público por infidelidad que casi le costó su puesto como fiscal general.
"Paxton tiene un estilo político mucho más agresivo y marcadamente partidista, mientras que Cornyn tiene un estilo más tradicional y cortés a la hora de hacer política, y de hecho goza de cierto respeto en la oposición", explicó Wilson.
"Sin embargo, ese estilo más conciliador está algo fuera de moda en la política estadounidense en estos momentos", añadió.
En 2023, la Cámara de Representantes estatal sometió a Paxton a un juicio político con 20 cargos relacionados con sobornos, abuso de la confianza pública y obstrucción de la justicia. El Senado estatal lo absolvió, pero el proceso empañó su imagen y supuso una fractura entre los republicanos de Texas.
"Muchos republicanos, y también demócratas, perciben que será mucho más fácil para Talarico vencer a Paxton que a Cornyn", indicó el académico.
Además de la contienda republicana por la candidatura al Senado, este martes en Texas también se celebran otras nueve consultas internas republicanas y ocho demócratas para las candidaturas a la Cámara de Representantes.
Entre las carreras demócratas más notables está la del distrito 18, que enfrenta a los actuales legisladores Christian Menefee y Al Green como consecuencia del rediseño del mapa electoral aprobado por los republicanos del estado a petición de Trump, y que favorece al partido oficialista.
En el distrito 35, la segunda vuelta ha atraído la atención nacional debido a las posturas controvertidas de una de las candidatas, Maureen Galindo, señalada por el liderazgo de su partido por declaraciones antisemitas.
Texas también elige hoy a su comisionado ferroviario, un importante cargo estatal encargado de regular la industria del gas y el petróleo. Jim Wright, el actual titular, se enfrenta a Bo French, político y activista republicano que ha intentado apelar a los sectores más extremos del partido con comentarios islamófobos y un llamamiento a deportar a los nativos americanos. EFE
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