Primera estrategia militar para la Bundeswehr busca flexibilidad ante amenazas cambiantes
Berlín, 22 abr (EFE).- El titular alemán de Defensa, Boris Pistorius, presentó este miércoles la primera estrategia militar en la historia de las Fuerzas Armadas alemanas tras la II Guerra Mundial, que busca dejar atrás estructuras rígidas para reaccionar con flexibilidad ante las cambiantes amenazas y convertir a la Bundeswehr (Ejército Federal), con al menos 460.000 soldados entre tropas regulares y reservistas, en el ejército convencional más fuerte de Europa.
Estas directrices deben guiar a las Fuerzas Armadas en el futuro y aportar "en tiempos muy impredecibles" la claridad estratégica que exige la situación actual de amenaza, señaló el ministro en rueda de prensa.
"Es necesario alejarnos de un pensamiento basado en estructuras rígidas y en efectivos fijos o en compartimentos estancos. Pensamos en capacidades y efectos, en tecnologías innovadoras y doctrinas moderna en constante evolución", afirmó.
Según Pistorius, "rara vez ha sido tan necesaria una estrategia militar como en esta etapa histórica".
"La situación de amenaza se ha agravado", sobre todo desde la guerra de agresión rusa contra Ucrania y, además, "el orden jurídico internacional se ve cuestionado como no lo había estado en mucho tiempo, o probablemente nunca desde la Segunda Guerra Mundial", dijo.
Para ello, se ha analizado cómo evolucionará la situación de amenaza en los próximos años, qué escenarios son concebibles o probables y cómo sería un posible escenario bélico al que había que responder en caso de un ataque contra el territorio de la OTAN, precisó.
La estrategia militar especifica asimismo con qué capacidades militares debe contar la Bundeswehr para cumplir los objetivos de capacidad de la OTAN, pero también los nacionales, y que requerirá no sólo material, sino también personal adecuado.
Así, el plan de refuerzo de efectivos de las Fuerzas Armadas se divide en tres fases, la primera, hasta 2029, orientada a un rápido aumento de personal para tener la máxima capacidad de resistencia y defensa.
La segunda fase, hasta 2035, es de crecimiento estructurado, en el que se apostará por un aumento de las capacidades en todas las dimensiones de acuerdo con los objetivos de la OTAN y nacionales, y que permitirá reaccionar ante los cambios e innovaciones marcados por la llegada de nuevos sistemas de armas, que determinarán las necesidades de personal.
Al final de estas dos fases, las Fuerzas Armadas alemanas deberían haber alcanzado ya la meta de 460.000 soldados listos para el combate, entre 260.000 efectivos en servicio activo -respecto a los 185.000 actuales- y 200.000 reservistas.
La tercera fase se extenderá hasta 2039 y más allá y contempla el desarrollo de unas fuerzas armadas tecnológicamente superiores, es decir, aborda las innovaciones militares del futuro.
"Nuestra ambición es, y debe ser, ser el ejército convencional más fuerte de Europa", subrayó.
Los reservistas, como segundo pilar de la defensa militar, serán "el nexo entre el ejército y la sociedad civil",y no se limitarán a apoyar de forma exclusiva y temporal a las fuerzas activas cuando sea necesario, sino que estarán a su mismo nivel.
Así, la reserva será necesaria para la defensa nacional y tendrá un papel clave el funcionamiento de Alemania como centro logístico para movimientos de tropas en Europa, en caso de conflicto.
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