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Principales retos del nuevo primer ministro británico

Principales retos del nuevo primer ministro británico

Londres, 20 jul (EFE).- El nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, que hoy toma las riendas del Gobierno en sustitución de Keir Starmer, goza de una cómoda mayoría parlamentaria, pero tiene ante sí una serie de retos que su antecesor pudo resolver solo en parte.

Aunque será un Gobierno que se apoye en la misma mayoría laborista, el desgaste sufrido por Starmer -puesto de manifiesto en la debacle electoral del partido en las municipales y autonómicas de mayo- obliga a Burnham a implementar cambios que serán analizados con lupa.

1. Disciplina fiscal y estabilidad presupuestaria

El Reino Unido tiene unos niveles de deuda pública que en mayo equivalían al 94,2 % del PIB, en niveles no vistos desde comienzos de la década de 1960. Esta deuda ha supuesto un corsé en las políticas del gobierno precedente a la hora de ejecutar políticas sociales o de aumentar el gasto en defensa. Sin ser muy explícito, Burnham ha dado a entender que se dejará influir menos por las exigencias presupuestarias.

2. La mano dura migratoria

El Gobierno de Starmer y su ministra del Interior Shabana Mahmood no dudaron en aplicar la 'mano dura' para contener la inmigración, una de las cuestiones más candentes en el país. Como resultado, en 2025 la migración neta (entradas menos salidas) se situó en 171.00 personas, un descenso del 48 % con respecto al año anterior.

La cifra es la más baja desde 2021, cuando había restricciones de viaje por la pandemia de coronavirus, y muy inferior al máximo de 944.000 registrado en el año que concluyó en marzo de 2023. Sin contar la pandemia, sería la más baja desde 2012. Está por ver si Burnham sigue la senda restrictiva aplicada sin titubeos por Mahmood.

3. Mejorar la vida de los británicos de a pie

Una de las promesas más repetidas por Burnham y su entorno ha sido la de "devolver el dinero a los bolsillos de la gente" y aliviar en primer lugar el costo de la vida. Aunque no ha dado mayores precisiones, su equipo acaricia ideas como congelar los alquileres durante un año, reducir el precio de los billetes en autobuses públicos o eliminar la 'tasa verde' en las facturas de electricidad (pensada para financiar el sector de las energías renovables).

4. Impulsar un Partido Laborista en horas bajas

En las elecciones del pasado mayo, el Partido Laborista perdió casi 1.500 concejales en los ayuntamientos ingleses, además de ser relegado por primera vez en la historia al tercer puesto en su feudo histórico de Gales y de sufrir otro descalabro en Escocia. Todas estas derrotas -que fortalecieron al populista Reform UK en Inglaterra y a los nacionalistas en Escocia y Gales- dieron una idea de hasta qué punto el laborismo había perdido popularidad tras su victoria arrasadora solo dos años atrás.

5. Definir qué acercamiento quiere con la UE

Burnham, que procede de una región (el norte inglés) muy euroescéptica, nunca ha afirmado que se plantee revertir el Brexit, y se ha mostrado vago con promesas como que quiere "consolidar los progresos logrados en las negociaciones existentes con la Unión Europea".

Por el momento, la esperada cumbre euro-británica que debía celebrarse el próximo miércoles en Bruselas se pospuso por el cambio de Gobierno en Londres. En ella deberán definirse nuevos acuerdos en agricultura, energía o visados para jóvenes, temas no desprovistos de escollos: Bruselas quiere que los estudiantes europeos en Reino Unido paguen las mismas tasas que pagan los británicos en territorio UE, algo que supondrá a Londres una factura de cerca de 120 millones de euros.

6. Reequilibrar la relación con Estados Unidos

La 'relación especial' de la que Londres siempre se jactó con Estados Unidos ha saltado por los aires con Donald Trump: no solo no perdonó a Reino Unido los aranceles, sino que ha criticado ferozmente al Gobierno de Starmer por no sumarse a la guerra contra Irán, por congelar las exploraciones petroleras en el mar del Norte y por su política migratoria que juzga demasiado permisiva.

Preguntado por su opinión sobre Burnham, Trump dijo que aún no lo conoce bien pero que lo considera "extremadamente progresista", lo que augura una relación si cabe más complicada. Por su parte, Burnham ha prometido que será "muy franco" con Trump y se permitirá discrepar con él "respetando su cargo".

7. Una política diferente en Oriente Medio

A Starmer se le criticó por su tibieza para con Israel durante la guerra de Gaza y también con respecto a los ataques del Estado hebreo al territorio libanés o la guerra contra Irán. Burnham, por el momento, mide sus palabras: por un lado, ha afirmado que "tenemos que hacer más para presionar al Gobierno de Israel", pero refiriéndose únicamente a la situación en Cisjordania. Preguntado sobre si cree que en Gaza se ha cometido un genocidio, evitó la palabra y se limitó a apuntar que hay "una evidencia creciente de que parecen haberse cometido crímenes de guerra".

8. Apostar por la energía verde o los hidrocarburos

El Gobierno laborista saliente decretó una moratoria sobre las nuevas exploraciones petroleras en el mar del Norte, apostando por las energías renovables con el fin de garantizar una mayor soberanía energética en el futuro, una necesidad puesta en evidencia con las guerras en Ucrania e Irán.

En contraposición, se da por seguro que Burnham va a levantar esa moratoria y autorizar la exploración y posible explotación de los yacimientos de Rosebank y Jackdaw en aguas escocesas, en línea con su objetivo de aliviar a corto plazo la factura eléctrica de los británicos y de garantizar los puestos de trabajo en el sector.

9. Inversiones en el sector de la defensa

La conciencia de que Europa necesita garantizar su autonomía en defensa ante la 'desconexión' de EE.UU. y la amenaza de Rusia tiene al Gobierno británico en un brete: ¿cómo suplir el défict de 5.500 millones de euros en el sector sin desequilibrar los presupuestos.

El pasado 11 de junio, el ministro de Defensa John Healey presentó su dimisión en protesta por la infrafinanciación de su sector y porque Staemer se había mostrado "incapaz de dedicar los recursos que la nación necesita para defender al país en tiempos de amenazas crecientes". EFE

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