París, Francia, 7 Oct 2026 (AFP) -
La Semana de la Moda femenina de París puso punto final al carrusel de desfiles iniciado en Nueva York, y que luego prosiguió en Londres y Milán. Estas son algunas de las tendencias que destacaron en las pasarelas para la próxima primavera-verano.
- Moda combinada -
En lugar de prendas pensadas para ir conjuntadas, esta temporada los creadores empezaron a presentar piezas que pueden llevarse de manera independiente.
"La aparición de prendas separadas se convirtió en un tema clave de esta temporada: retomamos nuestros conjuntos, vestidos y tops emblemáticos para reinventarlos en forma de partes de arriba y de abajo", explica el estilista Daniel Roseberry de Schiaparelli.
"El styling y el mix&match se vuelven casi tan importantes como el propio producto. Es una moda que sugiere construirse a uno mismo en lugar de adoptar un uniforme, prendas sofisticadas pero llevadas de manera instintiva", analiza Victoria Dartigues, directora de compras de moda femenina y marroquinería de los grandes almacenes Galeries Lafayette en París.
"Abandonamos la idea de un total look o de una única tendencia para pasar a un guardarropa que parece construido con el tiempo, en el que cada prenda aporta algo", prosigue, citando a Celine o The Row, de las hermanas Olsen.
- La falda, la pieza de la temporada -
La falda se impuso en las pasarelas, "con mucha fluidez y movimiento, declinada en diferentes formas y largos", según Elodie Abrial, directora comercial del grupo Bon Marché.
En Chanel, esta pieza apareció incansablemente justo por debajo de la rodilla, una medida llamada "el largo Chanel", que Gabrielle Chanel consideraba como el más favorecedor.
En Milán, Prada se concentró casi obsesivamente en "esta prenda única y universal", explicó la casa.
"La falda es un objeto contemporáneo, porque es flexible, adaptable. Invita a la contradicción", comentó Miuccia Prada en un comunicado.
"Cada falda también puede ser completamente reinventada por cada persona que la lleva, a través de sus combinaciones y yuxtaposiciones con otras prendas. Pueden transformar su sentido", indicó la diseñadora.
Para Simon Longland, director de compras de los grandes almacenes londinenses Harrods, "las faldas y las camisas serán fundamentales, ofreciendo a las clientas versatilidad y múltiples maneras de construir un guardarropa".
- Sostén a la vista -
La lencería irrumpió con fuerza, sobre todo sujetadores llevados solos o bajo una chaqueta: el sostén volvió como simple top, en propuestas con encaje combinadas con piel en Dolce & Gabbana, y también en el "street style", donde se asocian prendas urbanas confortables con piezas más elegantes.
La marca emergente Ester Manas, una de las más inclusivas de las pasarelas de París, basó gran parte de su colección en la lencería, con bodies transparentes y faldas terminadas en encaje, en una colaboración con Primadonna, una empresa belga lencera con más de 150 años de historia.
En Londres, la firma Dreaming Eli construyó su desfile en torno a la ropa interior "poniendo en valor tejidos algo anticuados como el encaje y el satén", resume el periodista Pascal K. Douglas, colaborador de las principales revistas de moda europeas.
En Fendi, Maria Grazia Chiuri dejó que el sujetador, un triángulo de satén ribeteado en negro, apareciera en la mayoría de sus conjuntos.
- Paleta de colores relajante -
La paleta cromática que dominó incluyó "colores que relajan y hacen bajar el nivel de cortisol: mantequilla, lavanda, salvia", analiza Pascal K. Douglas.
"Estos colores vinculados a la naturaleza van bien para el cuerpo, como en Dries Van Noten, Ester Manas o Gundi Studios, lo que invita a la calma y a la paz en reacción a la actualidad sociopolítica del momento", prosigue.
Tonos suaves también en Victoria Beckham o Icicle en París, y en Ashley Williams en Londres, con camisas de hombros marcados que van del azul claro al amarillo y al rosa.
En Diesel, esta paleta edulcorada se combinó en faldas verde menta y cazadoras rosa chicle, o en Bottega Veneta se vio en un cómodo pantalón de pinzas amarillo claro y una blusa de color rosa.
- Superhinchado -
Imaginada por Christian Lacroix a mediados de los años 1980, la falda globo volvió con fuerza a las pasarelas.
En Dior estuvo muy presente, y Miu Miu y Zimmermann la reinterpretaron en versión muy corta.
Comme des Garçons la propuso como pieza central, en denim, como una escultura voluptuosa, incluso inspirada en la imagen del bufón del rey.
Esta tendencia, sin embargo, podría desinflarse rápidamente: estas prendas sirven más para la imagen que para el vestuario, ya que resultan prácticamente imposibles de llevar en posición sentada.
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