Prisión preventiva en Austria para el sospechoso de envenenar potitos de bebé con raticida
Viena, 5 may (EFE).- La justicia austríaca ordenó este martes la prisión preventiva para el hombre de 39 años detenido el pasado sábado en la región de Salzburgo por colocar, presuntamente, raticida en potitos de bebé para extorsionar al fabricante alemán de alimentos infantiles Hipp.
La Fiscalía de Eisenstadt, capital de la región de Burgenland (en el este del país), anunció la medida, que se aplicará en principio durante 14 días, informó la televisión pública austríaca ORF.
El sospechoso, de origen eslovaco, rechazó las acusaciones de introducir raticida en seis potitos para bebés en tres supermercados en Austria, República Checa y Eslovaquia para extorsionar a la empresa que los fabricaba.
El abogado del detenido, Manfred Arbacher-Stöger, declaró a los medios austríacos que su defendido "no tiene nada que ver" y justificó el raticida encontrado por la Policía en el registro de su vivienda en que posee una pequeña finca agrícola en Eslovaquia.
El hombre de 39 años es un antiguo empleado del fabricante de alimentos infantiles, pero su salida se produjo de mutuo acuerdo con la empresa, añadió el letrado en alusión a especulaciones de la prensa local de que el sospechoso habría querido vengarse de la firma.
La investigación aguarda un informe pericial sobre la toxicidad del veneno hallado, unos 15 microgramos, en uno de los potitos, y que resultará clave para definir la gravedad de los cargos.
Por ahora, la Fiscalía investiga las acusaciones de peligro público y tentativa de lesiones graves, con posible ampliación a coacción grave, e intento de homicidio si la dosis resulta ser letal.
El caso suscitó una gran alarma en Europa Central al detectarse cinco potitos con raticida en Austria, República Checa y Eslovaquia, todos retirados antes de su consumo. Todavía se desconoce el paradero de un sexto envase.
El caso salió a la luz tras la retirada preventiva de productos Hipp de los supermercados de la cadena Spar el 18 de abril, en particular un lote de potitos de puré de zanahoria con patatas.
El sospechoso fue descubierto por los rastros digitales que dejó a la hora de enviar correos electrónicos y gracias a las cámara de seguridad en los supermercados donde dejó los frascos adulterados.
La compañía habría recibido el pasado 27 de marzo un correo electrónico en el que se le exigía el pago de dos millones de euros hasta el 1 de abril para evitar la puesta en circulación de los frascos adulterados.
Sin embargo, la amenaza fue leída por la empresa varios días después de vencer el plazo, y los seis recipientes ya habían sido colocados en los supermercados.EFE
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