Protestas en el sur inglés por la respuesta policial al asesinato de un joven británico
Londres, 3 jun (EFE).- Cientos de personas se congregaron anoche ante la comisaría central de Southampton, en el sur de Inglaterra, contra la que arrojaron diversos objetos, en protesta por la respuesta policial al asesinato de Henry Nowak, un estudiante británico de 18 años apuñalado por un joven de religión sij el pasado diciembre.
El caso de Nowak, joven blanco británico de ascendencia polaca, ha causado una gran conmoción en el Reino Unido después de que unas imágenes captadas por las cámaras corporales de la policía mostrasen al estudiante tumbado en el suelo mientras los agentes lo esposan, pero ignorando sus quejas de que estaba herido y no podía respirar.
Al lado de Nowak, se ve a otro joven de 23 años llamado Vickrum Digwa hablando de pie con los agentes, a los que les dice que el estudiante había proferido insultos racistas contra él. Minutos después Nowak pierde la vida.
En las imágenes grabadas por los agentes, se oye a Nowak decir repetidamente: "Me han apuñalado", a lo que un agente responde: "No creo que sea así, amigo".
Ante el escándalo por la actitud policial, cientos de personas se congregaron anoche ante la comisaría central de Southampton, donde los activistas de extrema derecha Tommy Robinson y Laurence Fox se dirigieron a la multitud antes de marchar por la ciudad.
Los manifestantes coreaban "Henry, Henry" mientras los agentes antidisturbios que mantenían el orden eran atacados con piedras, ladrillos, latas y en algunos casos sillas.
La ministra del Interior, Shabana Mahmood, condenó las protestas de anoche y las calificó de "completamente inaceptables" y acusó a los manifestantes de "aprovecharse de esta tragedia para incitar a la violencia y el desorden", haciendo caso omiso de la petición de la familia Nowak de no utilizar el asesinato para alimentar la división y el odio.
Nowak era estudiante de Finanzas en la Universidad de Southampton y la noche de su asesinato, el 3 de diciembre de 2025, fue captado por las imágenes de seguridad de su alojamiento mientras subía al ascensor, bien vestido y con una botella de vino en la mano, ya que se dirigía a pasar una noche de fiesta (era su primer año como universitario).
El asesino del chico -Vickrum Digwa- fue condenado el lunes a cadena perpetua con un mínimo de 21 años en prisión.
El Consejo Nacional de Jefes de Policía (NPCC, en inglés) anunció que revisaría las directrices contra el racismo -denominadas Plan de Acción contra el Racismo- a las que algunos culpan de las acciones de los agentes que arrestaron a Nowak.
El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó ayer sentirse "indignado" al ver las "angustiosas" imágenes de la policía esposando al estudiante y señaló que existen "cuestiones serias" que deben responderse sobre el caso.
Añadió que es necesario investigar cómo las "acusaciones de racismo" influyeron en la toma de decisiones de la policía.
En el Reino Unido hay cada vez más un recelo hacia la inmigración -aunque Digwa es nacido y criado en Southampton- y a la tolerancia interreligiosa, con críticas desde algunos sectores de la derecha a un supuesto sesgo favorable a las poblaciones no blancas en la concesión de ayudas y subsidios, en perjuicio de la población nativa. EFE
vg/ah