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Rabat: perfil bajo y críticas en medios a visita de reyes de España a Ceuta y Melilla

Rabat: perfil bajo y críticas en medios a visita de reyes de España a Ceuta y Melilla

Rabat, 14 oct (EFE).- Rabat ha optado por mantener un perfil bajo ante la visita de los Reyes de España a Ceuta y Melilla, ubicadas en el norte africano. Aunque medios marroquíes próximos al discurso oficial han criticado el viaje y se refieren a ambas ciudades como "enclaves ocupados", el rechazo no se ha traducido, hasta el momento, en protestas en las calles.

Felipe VI y la reina Letizia visitaron el martes Ceuta, pernoctaron en la ciudad y prosiguieron este miércoles su visita a Melilla, ciudades cuya soberanía reclama Marruecos.

Las protestas convocadas para este jueves en redes sociales contra la primera visita de un rey de España a las ciudades españolas en el norte de África en dos décadas no se han producido.

Testigos consultados por EFE apuntaron que Fnideq (Castillejos) amaneció hoy con plena normalidad, con una intensa vigilancia en la frontera, que incluye un camión de agua, y controles en las proximidades del paso fronterizo con Ceuta, pero sin rastro de movilizaciones.

También, hasta el momento, se mantiene la normalidad en la frontera con Melilla.

Marruecos mantiene silencio oficial sobre la visita, que se produce en un contexto de tensión entre Madrid y Rabat tras el cruce irregular a Ceuta de decenas de miles de personas desde Fnideq el pasado 30 y 31 de julio, un incidente que provocó una crisis humanitaria en la ciudad española y dejó al menos 140 muertos, según organizaciones civiles.

La primera reacción de un grupo con representación parlamentaria llegó este jueves de la Coalición de Izquierda (con solo ocho escaños en el Congreso pero relativo peso político), que calificó la visita como "una nueva escalada de tensión" contra Marruecos y criticó el silencio oficial del Gobierno marroquí.

Según la coalición, la visita pretende "consolidar una falsa legitimidad de la ocupación española de las dos ciudades marroquíes, en flagrante desafío a las leyes y normas internacionales".

Críticas nacionalistas y llamamientos a protestar

Las críticas se multiplicaron hoy desde medios oficialistas, que atribuyen el mensaje de Felipe VI sobre la soberanía española de ambas ciudades al contexto político que vive España.

La principal cadena pública ha silenciado la visita, aunque otras cadenas públicas, como Medi 1 TV, apuntaron que constituye un intento del rey de España por consolidar la popularidad de la monarquía, en palabras de Abdelhamid Beyuqi, especialista marroquí en asuntos europeos e invitado en el canal.

Beyuqi afirmó que Marruecos "no puede ver con buenos ojos" la visita de los reyes, aunque descartó una respuesta directa posterior de Rabat y aseguró que, esta vez, "la sangre no llegará al río".

Otros medios se han hecho eco de las críticas de organizaciones minoritarias, como la Organización Marroquí para la Ciudadanía y la Defensa de la Integridad Territorial y del Órgano Nacional e Internacional de Voluntarios de la Marcha Verde, que calificaron el viaje de provocación y anunciaron iniciativas de protesta y llamamientos a la movilización pacífica, sin determinar fecha ni lugar.

También la Fundación Lafqui Titouani (Al-Faqih Al-Tetouani), nacionalista y con influencia limitada, criticó la visita de Felipe VI a Ceuta, un viaje que consideran un "símbolo de supremacía colonial".

El cementerio de Ceuta, la imagen más simbólica

La imagen más simbólica ha sido la visita de los reyes al cementerio musulmán de Ceuta, donde están enterradas 90 víctimas del cruce masivo del pasado julio, en su mayoría marroquíes.

Muchos de ellos reposan en fosas marcadas con un número porque Marruecos rechazó su repatriación y, según explicaron a EFE familiares de víctimas, no ha facilitado tampoco su identificación para que puedan reposar en tumbas con su nombre en Ceuta.

Tras el cruce, Marruecos apenas admitió once muertos y las víctimas han desaparecido del discurso oficial. "Como si no existieran", denunciaron familiares a EFE.

Los grandes medios marroquíes han silenciado este homenaje que, sin embargo, ha sido recogido por medios locales, especialmente del norte del país. En redes sociales, sin embargo, se han multiplicado las reacciones.

Una de las más críticas ha sido la del periodista marroquí Ali Anouzla, que en su cuenta de Facebook calificó la visita de los reyes de España al cementerio como "el mayor homenaje que se podía rendir a estos olvidados" a quienes "dieron la espalda las autoridades de su propio país".

Anouzla considera a España "Estado ocupante", pero denuncia el abandono de las autoridades marroquíes y cuestiona que sus ciudadanos "mueran huyendo de la miseria y acaben enterrados en el extranjero bajo lápidas anónimas".

Aunque el silencio oficial no implica un cambio en la posición histórica de Marruecos sobre Ceuta y Melilla, marca una gran diferencia en la respuesta pública que hizo tras la visita de Juan Carlos I a Ceuta en 2007, que provocó una dura protesta de Mohamed VI y la llamada a consultas del embajador marroquí en Madrid. EFE

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