Rebeldes de Tigré acusan a paramilitares de Sudán de atacarles junto al Ejército etíope
Nairobi, 3 ago (EFE).- Las autoridades rebeldes de la región etíope de Tigré (norte) acusaron este lunes al grupo paramilitar sudanés Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) de participar en los "intensos ataques" del sábado por parte del Ejército de Etiopía, una escalada que ha avivado los temores a una nueva guerra en la zona.
"Miembros pertenecientes a las FAR de Sudán, dirigidas por Mohamed Hamdan Dagalo, 'Hemedti, junto con otros grupos armados que operan en la zona, participaron en la ofensiva", publicó el Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT) en su cuenta de la red social Facebook.
Esta ofensiva, sobre la que el Gobierno federal etíope no se ha pronunciado, tuvo lugar desde el amanecer hasta las últimas horas de la tarde del sábado a través de "repetidos asaltos de oleadas humanas" y de apoyo aéreo.
Sin embargo, el FPLT dijo que sus fuerzas lograron "repeler con éxito" el ataque y causar "numerosas bajas" entre las filas de los asaltantes.
"Los centros médicos u hospitales que se extienden desde Tigré Occidental hasta (la ciudad de) Gondar están colapsados de soldados heridos. En un intento aparente de ocultar la magnitud de sus pérdidas, el régimen ha continuado transportando por vía aérea a muchos de sus efectivos heridos a otras partes del país", añadió.
Desde el FPLT consideraron que esta campaña militar demuestra que Adís Abeba "no se detendrá" y que existen razones para creer que "pronto" se podrían producir acciones similiares.
El Gobierno de Sudán acusó en mayo a la vecina Etiopía de apoyar a las FAR en la guerra civil sudanesa, que estalló en abril de 2023, algo que Adís Abeba rechazó y culpó a su vez a Jartum de apoyar a los rebeldes tigrinos.
El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, inauguró a mediados de este julio un diálogo nacional para buscar "paz y alivio".
Sin embargo, el proceso ha sido criticado por no incluir a importantes actores armados de los conflictos que sacuden Etiopía, como el FPLT; el Ejército de Liberación Oromo (OLA), de la región de Oromía (centro, sur y oeste); o la milicia Fano, de Amhara (norte).
Tanto el Gobierno federal como el FPLT se acusan desde hace meses de realizar acciones que podrían causar una nueva guerra después y, en enero pasado, llegaron a estallar combates entre ambos bandos.
Esta escalada ha avivado los temores a una nueva guerra en la región, después del devastador conflicto que enfrentó entre noviembre de 2020 y noviembre de 2022 a rebeldes del FPLT contra el Ejército etíope y a la que puso fin el Acuerdo de Pretoria, un pacto de paz firmado en la capital sudafricana.
Las fricciones entre Adís Abeba y el FLPT se han recrudecido después de más de tres años de la firma del cese de hostilidades, que puso fin a una contienda que causó unos 600.000 muertos y millones de desplazados, según el mediador de la Unión Africana (UA), el expresidente nigeriano Olusegun Obasanjo. EFE
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