Red de migrantes en Uruguay rechaza discursos hostiles y aumento de deportaciones
Montevideo, 13 ago (EFE).- La Red de Apoyo a la Movilidad Humana en Uruguay rechazó los discursos hostiles y de aislamiento con los que se está dando respuesta a los desafíos migratorios actuales y celebró que el país cuente "con un marco normativo garantista en materia de derechos de las personas migrantes y refugiadas".
En la proclama que presentaron este jueves durante el 16º encuentro anual de Migración y Ciudadanía 2026, enfocado en la integración y la convivencia, manifestaron preocupación por el contexto geopolítico actual, así como por el aumento "de las expulsiones y deportaciones" y de los discursos de odio.
En las últimas semanas se conoció que Uruguay está dialogando con Estados Unidos sobre la posibilidad de recibir a personas de distintas nacionalidades que sean deportadas de ese país por razones migratorias, pero desde el Gobierno aseguran que aún no hay ningún acuerdo firmado.
El experto en migración, asilo y derechos humanos Pablo Ceriani Cernadas, participante del evento de este jueves, indicó a la prensa que "cada vez más la migración está siendo parte de juegos políticos" y que "este tipo de acuerdos son una forma de hacer que los países receptores formen parte de un proceso de negación de derechos fundamentales".
"No han cometido ningún tipo de delito y, sin embargo, por la falta de un documento, que no es ningún tipo de delito ni amenaza para nadie, están siendo llevados a centros de detención donde son muy maltratados. Entonces es importante que los países no firmen estos acuerdos porque son acuerdos de deshumanización y no generan ningún tipo de solución", explicó.
En respuesta a esto, el evento de este jueves se centró en "plantear la importancia de la integración desde una mirada intercultural", indicó por su parte Ana Melazzi, integrante de la red, quien manifestó que en Uruguay también persiste el miedo a lo desconocido.
Desde la red insistieron en que en Uruguay persisten "desafíos críticos" como son las trabas burocráticas, la existencia de población migrante que vive en condiciones de extrema precariedad y la predominancia del empleo informal y la desocupación.
Según datos del último censo, en Uruguay viven unos 120.000 migrantes. La mayoría de estos son argentinos, seguidos por venezolanos y cubanos. Se estima que las personas que nacieron fuera del país que arribaron en el período 2018-2023 ascienden a unas 44.000. EFE
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