Regiones fronterizas de Bélgorod y Kursk limitan venta de gasolina tras ataques ucranianos
Moscú, 3 jun (EFE).- Las gasolineras de las regiones de Bélgorod y Kursk, fronterizas con Ucrania, han restringido la venta de gasolina tras la intensificación de los ataques de drones ucranianos contra las rutas logísticas de la retaguardia rusa, al igual que hicieron anteriormente las autoridades de la anexionada península ucraniana de Crimea.
En varios distritos de la Bélgorod, una de las regiones más castigadas por la guerra, las gasolineras de la red Rosneft dejaron de vender gasolina en garrafas, según informa el canal de Telegram Pépel.
Las gasolineras justificaron esta medida con "una prohibición interna" de la petrolera, al señalar que podrían ser multados en caso de incumplimiento. Además, señaló el medio, las gasolineras de Rosneft se niegan a llenar a tope los tanques de los automóviles, con la misma excusa.
El ministro de Desarrollo Económico e Industria de esta región, Maxim Gúsev, confirmó esta medida, que calificó de temporal, según el medio independiente ruso Meduza. Vinculó esto a medidas de seguridad y señaló que en otras redes de gasolineras no existen estas limitaciones.
En la anexionada región ucraniana de Lugansk también se impusieron medidas semejantes, que limitan la venta de las principales marcas de gasolina a 20 litros por persona, situación que explicaron en el riesgo de un posible déficit de combustible.
Estas medidas siguen a las impuestas recientemente en Crimea, donde comenzaron limitando a 20 litros por cliente la cantidad vendida, resultado de los ataques ucranianos contra la carretera que conecta el norte de Crimea, a través de territorio ucraniano ocupado por Moscú, con la región rusa de Rostov.
El gobernador de Crimea, Serguéi Axiónov, aseguró que la situación se estabilizará en un plazo de 30 días. En el puerto de Sebastopol también se impuso el racionamiento a través de cupones, según anunció el gobernador de la ciudad, Mijaíl Razvozháyev, debido a las interrupciones en el suministro, que comenzaron la semana pasada por problemas logísticos.
Las restricciones provocaron grandes colas en las gasolineras de la región bañada por los mares Negro y Azov, y los responsables políticos admitieron que el combustible suministrado se agotó en pocas horas el sábado.
Muchas gasolineras de la península han agotado sus existencias de gasolina de 92 octanos, según informaron medios locales.EFE
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