Agencias

Relatora de la ONU para Irán y otros expertos piden que acuerdo no olvide civiles iraníes

Relatora de la ONU para Irán y otros expertos piden que acuerdo no olvide civiles iraníes

Bürgenstock (Suiza), 19 jun (EFE).- La relatora de la ONU para Irán, Mai Sato, junto a otros expertos de Naciones Unidas, pidió que el anunciado memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán no se olvide de abordar la situación de los derechos humanos en territorio iraní, donde continúa la represión a los civiles.

El texto suscrito el miércoles, lamentaron, se centra casi exclusivamente en la retirada militar, la reapertura del estrecho de Ormuz, compromisos nucleares y otras cuestiones estratégicas, mientras que el pueblo iraní, "que ha sufrido enormemente tanto por la agresión militar externa como por la represión interna, apenas es visible en este acuerdo".

Los expertos expresaron en un comunicado su esperanza de que el fondo de reconstrucción de 300.000 millones de dólares previsto en el memorando beneficie realmente al pueblo iraní, que sufre enormes dificultades económicas.

Recordaron que durante los cuatro meses de guerra miles de civiles han muerto en ataques aéreos contra escuelas, hospitales, lugares religiosos y culturales y zonas residenciales, mientras que millones de personas se han visto desplazadas dentro de Irán.

Al mismo tiempo, "desde que comenzó el conflicto a finales de febrero, las autoridades iraníes han actuado con dureza contra la disidencia", con miles de detenidos y muchos de ellos torturados, víctimas de desaparición forzada y de otros abusos.

Por otro lado, recordaron, al menos 42 personas han sido ejecutadas por cargos relacionados con espionaje y seguridad nacional, muchas de ellas tras procedimientos en los que las confesiones se obtuvieron bajo tortura y se les negó el acceso a asistencia letrada.

Junto a Mai Sato firman el comunicado conjunto, entre otros, los relatores de la ONU sobre lucha antiterrorista (Ben Saul), defensores de derechos humanos (Andrea Bolaños) y contra la tortura (Alice Jill Edwards). EFE

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