Rusia rechaza el último plan de paz para Ucrania por no prever un arreglo a largo plazo
Bakú, 15 oct (EFE).- El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, rechazó hoy el nuevo plan de paz para Ucrania, filtrado por medios estadounidenses, por contemplar un alto el fuego pero no contribuir a un arreglo a largo plazo entre las partes.
"Según las filtraciones en la prensa, hay cuatro puntos, el último de los cuales establece un alto el fuego inmediato a lo largo de la línea de contacto. No hay ideas, al menos en las filtraciones que yo he visto, sobre cómo avanzar realmente hacia una paz sostenible a largo plazo", dijo Lavrov en los márgenes de la cumbre de la Conferencia de Interacción de Medidas de Confianza en Asia (CICA).
El jefe de la diplomacia rusa señaló que cualquier tregua será violada "sin falta" por parte de Ucrania y "sus amos europeos". A la vez, agregó, que Moscú no ha recibido dicha propuesta por canales oficiales.
Según el ministro ruso, desde la reunión de los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, y de Estados Unidos, Donald Trump, en Alaska en agosto de 2025, se ha producido "un retroceso constante" de iniciativas e ideas occidentales acerca de la paz en Ucrania.
"Esto significa que todo se decidirá por medio de nuestras fuerzas armadas, a pesar de nuestra plena disposición a entablar negociaciones normales, razonables y honestas", aseveró.
El Kremlin desvinculó el martes el acuerdo con Estados Unidos para el suministro de diésel ruso del nuevo plan de paz para Ucrania que, según la prensa, preparan los emisarios de la Casa Blanca en colaboración con los países europeos.
Según The Washington Post, los emisarios, Steve Witkoff y Jared Kushner, dijeron a los negociadores ucranianos que viajaron a Florida que el acuerdo sobre diésel, criticado por Kiev y la Unión Europea, puede hacer que Rusia retorne a la mesa de negociaciones.
En cuanto al plan de paz de cuatro puntos, que fue abordado el pasado viernes por estadounidenses y ucranianos, pero también por enviados del Reino Unido, Francia y Alemania, alude no sólo a las medidas para detener los combates, sino a la posguerra.
El primer punto alude a la reconstrucción de Ucrania, en la que participarían tanto el Banco Mundial como la compañía de inversiones BlackRock, que crearían un mecanismo para la reconstrucción de los territorios afectados por la guerra, ayudar a las familias de los caídos en combate y restaurar la economía nacional.
Las garantías de seguridad figuran en el segundo punto. Estados Unidos y los países europeos prometerían a Kiev una respuesta militar en caso de un nuevo ataque ruso, similar al Artículo 5 de la OTAN. Por su parte, Rusia también negociaría acuerdos de seguridad similares con los europeos.
Los negociadores plantean en el tercer punto un acuerdo energético entre Rusia, Ucrania y Europa, que podría incluir un oleoducto y gasoducto, del que también se beneficiaría el país de tránsito, es decir, los ucranianos. Dicho acuerdo incluiría el levantamiento de sanciones.
El cuarto y último punto incluye un alto el fuego en la actual línea del frente, lo que permitiría a Rusia mantener el control sobre una quinta parte del territorio ucraniano, pero no toda la superficie de las cuatro regiones ucranianas anexionadas en 2022. EFE
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