Agencias

Rusia responde a bloqueo ucraniano de Azov y paraliza exportaciones agrícolas en mar Negro

Rusia responde a bloqueo ucraniano de Azov y paraliza exportaciones agrícolas en mar Negro

Marcel Gascón

Kiev, 17 jul (EFE).- Mientras las fuerzas de drones ucranianas continúan llevando a cabo con éxito una campaña inédita de ataques a petroleros y cargueros rusos que ha paralizado el tráfico marítimo en el mar interior de Azov, Rusia ha reactivado sus bombardeos a los puertos ucranianos del mar Negro para crear al enemigo, a pocas semanas de que empiece la temporada de cosecha y con ella el pico de las exportaciones agrícolas marítimas, la misma crisis que vive su industria del grano.

"En la práctica, todas las exportaciones marítimas se han interrumpido", dijo a la revista del sector Latifundist sobre la situación de en la que ha entrado la industria agrícola ucraniana esta semana el socio de la consultora ucraniana Barva Invest Bogdan Kostetski, que advierte también que muchas compañías marítimas prefieren mantenerse lejos de los puertos ucranianos por el riesgo de ataque.

Al tener que exportar a través de la vecina Rumanía, en vez de directamente por mar, los precios de los productos que siguen enviándose fuera se han incrementado. La tendencia es la contraria, y juega también en contra de las empresas agrícolas, en el mercado doméstico, donde el exceso de grano acumulado por no poder exportarse ha hecho que se desplomen los precios.

Ataques diarios

El Ministerio de Defensa ruso informó este mismo viernes de ataques durante la madrugada a los puertos ucranianos de Odesa y Chornomorsk en los que fueron alcanzadas infraestructuras de descarga y almacenamiento de combustible y lubricantes.

Aunque tanto Rusia como Ucrania suelen ignorar en los partes de sus ataques los objetivos enemigos puramente civiles el equipamiento para las exportaciones de productos del campo ha salido particularmente mal parado de los bombardeos rusos a los puertos ucranianos que han sido una constante durante toda esta semana.

Según ha declarado a la agencia de noticias ucraniana Unián el vicepresidente del Consejo Agrario de Ucrania, Denís Marcuhk, los elevadores y la logística de carga y descarga "está siendo destruida", lo que dejará, si no se obtiene dinero para sustituirlos a tiempo, a los agricultores con los silos llenos de grano que no podrán exportar a sus compradores habituales.

Un ejemplo de estos ataques potencialmente devastadores para la temporada más provechosa de uno de los sectores que sostienen la economía de Ucrania tuvo lugar durante la mañana del 14 de julio contra la terminal que tiene en el puerto de Chornomorsk la empresa Kernel, uno de los principales exportadores de aceite de girasol del mundo.

El ataque destruyó la mitad de sus tanques de almacenamiento y provocó un incendió que destruyó hasta 25.000 toneladas de productos de ésta y otras empresas que operan en el puerto.

Según la publicación especializada Ukrainian Shipping Magazine, el puerto de Chornomorsk ya sufrió otro ataque masivo el 12 de julio, en el que se perdieron 45.000 toneladas de trigo y otras 9.000 de aceite de girasol.

Ucrania bloquea el mar de Azov

Aunque Rusia no ha necesitado en esta guerra razones para iniciar campañas como la que ahora lleva a cabo contra los puertos de Ucrania, los ataques sostenidos a las terminales de exportación marítima ucraniana llegan después de casi dos semanas en que las fuerzas de drones del Ejército ucraniano han bombardeado con una frecuencia sin precedenes cargueros y, sobre todo, petroleros rusos en el mar de Azov.

Sólo durante la madrugada del viernes, drones ucranianos provocaron daños en 9 cargueros -utilizados sobre todo para la exportación de productos agrícolas-, un petrolero, un barco de transporte de gas y un remolcador, según dijo en sus redes sociales el comandante de las fuerzas de sistemas no tripulados de Ucrania, Robert Brovdi.

Según cifras del propio Brovdi, entre el 6 y el 17 de julio sus operadores de drones han golpeado un total de 159 barcos rusos. De ellos, 42 fueron alcanzados en el mar Negro y 117 en el mar de Azov, situado dentro del mar Negro y delimitado por la península de Crimea y las costas de Rusia y la Ucrania continental ocupada.

Además de comprometer los suministros de petróleo a Crimea, esta campaña ucraniana ha paralizado hasta un cuarto de las exportaciones de grano de Rusia, que tiene sus tierras más fértiles en la zona sur adyacente al mar de Azov y en la Ucrania meridional ocupada. EFE

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