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Samuráis y cambio climático: un milenario festival japonés se adapta al calor

Samuráis y cambio climático: un milenario festival japonés se adapta al calor

Minamisoma, Japón, 3 Jun 2026 (AFP) -

El milenario festival japonés de caballos samurái ha sobrevivido a guerras, terremotos y hasta un desastre nuclear. Ahora enfrenta un nuevo desafío: el cambio climático.

El Soma Nomaoi comenzó como una forma de entrenar guerreros. Mil años después, la estética es igual: jinetes vestidos en armadura de samurái que realizan competencias a caballo.

Hasta 2024, el festival se celebraba en pleno verano, pero el aumento de temperaturas hacían que participantes y espectadores colapsaran y que los caballos murieran de golpes de calor.

Por ello, los organizadores pasaron el festival a finales de mayo, cuando el clima es más fresco.

Mitsukiyo Monma, quien ha participado del evento durante 54 años, señaló a la AFP que el cambio le dio nueva vida al festival.

"Tienes que vestir un kimono bajo la armadura, que no es lo mismo que salir en camiseta durante el verano", comentó el hombre de 69 años, quien requirió atención médica un día en que la temperatura rozó los 40 ºC.

"La ropa queda tan empapada que se puede escurrir el sudor", contó.

"Cuando el festival pasó a mayo, fue la primera vez que pude beber café caliente antes de salir".

Los científicos dicen que el cambio climático hace que los fenómenos meteorológicos extremos se vuelvan más frecuentes y severos. Las temperaturas en todo el mundo han aumentado los últimos años.

Japón registró el año pasado su verano más caluroso desde que comenzaron los registros en 1898.

La agencia meteorológica japonesa incluso creó una designación oficial para los días de más de 40 ºC, a los que llama "cruelmente calurosos".

- Como "un verdadero samurái" -

Tales condiciones complican el Soma Nomaoi, cuyos participantes compiten a caballo con una armadura samurái de 25 kilos.

El evento principal comienza con carreras alrededor de una pista ovalada, donde los corredores portan banderas gigantes en sus espaldas.

Cientos de jinetes se congregan en un extenso campo de pasto y compiten por agarrar banderas coloridas que lanzan al cielo.

En el último de los tres días del festival, los participantes intentan atrapar caballos salvajes con sus manos y los ofrecen a los dioses.

Esta acción se hace a alta velocidad. Monma dice que es difícil para los participantes.

"Siento como si me hubiera convertido en un verdadero samurái", dijo.

"Me siento más valiente, y el día mismo, todo mi cuerpo y mente se tensan".

El Soma Nomaoi se realiza cerca de Minamisoma, casi 300 kilómetros al norte de Tokio.

Comenzó hace unos 1.000 años y los registros sugieren que se ha celebrado sin interrupción por al menos los últimos 400 años.

Se celebró incluso después del terremoto y tsunami de 2011 que dejaron más de 18.000 muertos o desaparecidos y causó un devastador accidente en la planta nuclear de Fukushima.

Fumihiko Futakami, director del Museo de la Ciudad de Minamisoma, dice que el Soma Nomaoi fue un alivio para él, luego de ser evacuado a Tokio después de ese desastre.

"Incluso para gente que se ha ido de aquí y ahora vive en otro sitio, cuando piensan en su pueblo natal, piensan en los guerreros a caballo", comentó. "Es la identidad de nuestro pueblo".

- Futuro incierto -

Originalmente sólo los samuráis podían participar, hasta que el sistema feudal fue abolido a finales del siglo XIX.

Las mujeres fueron admitidas después de la Segunda Guerra Mundial. Monma pudo ver su sueño hacerse realidad cuando sus dos nietas lo acompañaron en las competencias de este año.

Ocurrió bajo un cielo nublado, con temperaturas agradables de 18 ºC.

En cambio, en el Soma Nomaoi de 2023 más de 100 caballos y decenas de personas requirieron tratamiento por golpe de calor, y dos animales murieron.

"No hay mucha sombra, así que pienso que esta es la temperatura más confortable para todos", señaló Haruto Inoue, de 25 años, quien llegó desde la vecina Tochigi para presenciar el festival por primera vez.

"Se ven tan geniales en su atuendo de samurái, corriendo por el barro y dándolo todo", agregó.

Todos pueden participar en el Soma Nomaoi, pero tener o alquilar un caballo no es barato.

El número de participantes ha decaído, en parte por el envejecimiento de la población.

Monma teme que el festival no sobreviva otros 100 años a menos que los organizadores presenten soluciones.

El director del museo, Futakami, cree que alejarlo del verano es un buen inicio.

"Los caballos están más animados y los participantes no están tan exhaustos que apenas pueden moverse al día siguiente", dijo.

"Creo que para la mayoría de la gente ha sido positivo".

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