Madrid, 31 Ago 2026 (AFP) -
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, exculpó este lunes a Marruecos de la masiva entrada de migrantes hace un mes al enclave de Ceuta, pero señaló a Rusia, Israel y a una "internacional ultraderechista" de difundir informaciones falsas sobre la crisis.
El dirigente socialista inicia curso político antes de las próximas elecciones generales, previstas el próximo año, con su Ejecutivo desgastado por presuntos casos de corrupción que afectan su entorno profesional y familiar, así como por la crisis migratoria en Ceuta.
Hace un mes, unos 70.000 migrantes cruzaron, a pie o a nado, la frontera entre Marruecos y el enclave español de Ceuta, situado en el norte de África, en una travesía que dejó decenas de fallecidos.
Aunque la mayoría regresó casi inmediatamente, alrededor de 5.000 migrantes siguen hoy allí, incluidos unos 1.200 menores no acompañados, indicó Sánchez.
De su lado, las autoridades locales cifran en 10.000 los migrantes que todavía se encuentran en la pequeña ciudad autónoma.
Este lunes, el dirigente español descartó cualquier responsabilidad de las autoridades marroquíes en la llegada masiva de migrantes al enclave.
"No hay ninguna información por parte ni de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, ni tampoco del Centro Nacional de Inteligencia (...) que alumbre ninguna duda, o mejor dicho, alguna duda sobre la participación de una u otra forma por parte de las autoridades marroquíes", aseguró en una entrevista en la radio Cadena Ser.
"Seguimos investigándolo", aseguró el líder socialista sobre el origen de la crisis.
"El CNI compartió informes de situación, como también lo hizo la Policía Nacional, pero sí que le puedo garantizar que no hubo ninguna información que compartiera la magnitud, la gravedad de la crisis que íbamos a sufrir el día 30 y 31" de julio, agregó.
- "Cooperación" -
Para algunos analistas, esta crisis podría haber sido un mensaje del reino marroquí a España por la cuestión del Sáhara Occidental -una excolonia española controlada mayoritariamente por Marruecos, pero que que los independentistas del Frente Polisario reivindican, respaldados por Argelia- tras una visita de Sánchez en julio a Argelia.
"Lo que sabemos hasta ahora es que se tergiversó una sentencia del Tribunal Supremo del pasado 8 de julio, que fue expandida por las redes sociales a través de bulos, de desinformación, también de organizaciones criminales que tratan con seres humanos", explicó.
Estas informaciones engañosas aseguraban que los migrantes que entraran a nado en Ceuta no podrían ser expulsados a Marruecos, lo cual es falso, subrayó.
Sánchez aseguró que próximamente habrá 6.000 plazas de acogida en el territorio para atender a los migrantes, cuyo estatuto debe ser verificado por las autoridades españolas antes de una posible devolución a Marruecos.
También prometió una ayuda suplementaria de 168 millones de euros para hacer frente a la crisis y sus consecuencias.
La tensión, sin embargo, sigue siendo alta en este enclave español de 18,5 km2 y 80.000 habitantes.
Los ceutíes organizaron protestas cada vez más numerosas para denunciar problemas de seguridad e higiene, mientras la oposición de derecha y extrema derecha critica la lentitud del gobierno central a la hora de gestionar la crisis.
- "Bulos" -
"Después del 30 y el 31 de julio hubo una expansión de esos bulos y esa desinformación por parte de redes sociales asociadas tanto a Rusia como también a Israel y a una internacional ultraderechista que utiliza siempre la migración, no solamente para atacar a España, sino también a Europa y dividirla", defendió Sánchez.
A contracorriente de muchos países europeos, su Ejecutivo de izquierdas apostó por una política migratoria más abierta, y lanzó un plan de regularización que debe beneficiar a cientos de miles de migrantes en situación irregular, en su gran mayoría procedentes de América Latina.
"Es evidente que si Rusia se mete a desinformar sobre esta cuestión, o Israel también desinforma sobre esta cuestión criticando al gobierno de España, no será porque le preocupa la migración en España o en Europa, sino precisamente por las posiciones políticas que estamos manteniendo (...) respecto al genocidio en Gaza o respecto a la invasión de Putin en Ucrania", indicó.
El canciller israelí, Gideon Saar, consideró después en la red social X que las declaraciones de Sánchez eran una "mentira descarada", en un nuevo choque entre ambos ejecutivos, cuyas relaciones se encuentran muy deterioradas desde hace meses.
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