Sara Duterte acusa a Marcos de tramar un plan para apartarla de las elecciones de 2028
Manila, 12 oct (EFE).- La vicepresidenta de Filipinas, Sara Duterte, acusó este lunes al Gobierno de Ferdinand Marcos Jr. de avanzar "paso a paso" en una estrategia para derribarla de cara a las elecciones presidenciales de 2028, y aseguró que el juicio político en su contra "se está desmoronando" por falta de pruebas.
"Harán cualquier cosa para derribarme porque esto se trata de las elecciones de 2028", declaró Duterte en una rueda de prensa con motivo del 91.º aniversario de la Oficina de la Vicepresidencia, en la que respondió a varias de las acusaciones que pesan contra ella.
La dirigente sostuvo que el Gobierno aplica de forma gradual un plan en su contra que pasa por el actual juicio político, una reforma constitucional y, en última instancia, la cancelación de las elecciones, con el fin de impedir su candidatura, que anunció el pasado febrero.
Ante este escenario, Duterte acusó a la Cámara de Representantes de estar "inventando pruebas" y afirmó que, como "se les cae el caso", sus rivales han "cambiado la narrativa hacia China".
"Todo lo ilegal me lo quieren achacar a mí", dijo la vicepresidenta sobre las últimas investigaciones contra ella, relacionadas con los 319 millones de pesos (unos 4,5 millones de euros) que presuntamente una empresa vinculada a su esposo habría recibido de China.
Las declaraciones de Duterte coinciden con la jornada en la que la acusación cierra su ronda de testigos en el juicio político en su contra, un proceso iniciado en julio, cuando la número dos del Gobierno contaba con un holgado respaldo que se ha ido deteriorando en los últimos meses.
El mes pasado, la Cámara Alta decidió que la condena contra Duterte requerirá dos tercios de los senadores activos, y no de sus 24 miembros. Una decisión que perjudicó a la vicepresidenta, que no podrá contar con los votos de sus aliados Rodante Marcoleta y Jinggoy Estrada, detenidos por presunta malversación, ni con el de Ronald 'Bato' dela Rosa, fugado y reclamado por la CPI.
En caso de que Sara Duterte fuera condenada, supondría su inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos, lo que frustraría su aspiración de concurrir a las elecciones presidenciales de 2028.
Duterte, hija del expresidente Rodrigo Duterte (2016-2022), es acusada de cuatro delitos como malversación de fondos públicos y amenazas contra el presidente, Ferdinand Marcos Jr., cuando en 2024 afirmó haber ordenado matarlo si ella misma era asesinada.
Elegida en las urnas de manera independiente respecto al líder del Ejecutivo, Duterte y Marcos Jr. acudieron en tándem a los comicios de 2022, pero su alianza no tardó en desintegrarse. EFE
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