Sarkozy acaba su interrogatorio con un encendido alegato en su defensa
París, 4 may (EFE).- El expresidente francés Nicolas Sarkozy cerró este lunes su interrogatorio en el juicio en apelación por la financiación con dinero libio de la campaña que le llevó al Elíseo en 2007 con una encendida defensa de su "honor" apoyada en datos de comisiones pagadas por dignatarios del régimen de Muamar Gadafi.
"Lo único que quiero es recuperar mi honor", afirmó Sarkozy en el tribunal que juzga un caso en el que en primera instancia fue condenado en septiembre pasado a cinco años de cárcel, lo que le llevó a convertirse en el primer jefe de Estado galo que ingresaba en prisión.
Tras varios días de interrogatorio en los que cargó contra su ex brazo derecho, Claude Guéant, el cual, ausente del proceso por una grave enfermedad, se defendió enviando dos correos al tribunal, Sarkozy desarrolló hoy la que para él es la prueba definitiva de su inocencia.
Se trata de un listado de cuentas confiscado a la exmujer del comisionista Ziad Takieddine, por las que circularon ingentes cantidades de dinero, hasta seis millones de euros, que según su testimonio antes de morir sirvieron en parte para pagar la campaña de Sarkozy.
Esos listados prueban, según su testimonio, que el dinero que pagaba el yerno de Gadafi, Abdallah Senoussi, a Takieddine volvía en forma de retrocomisiones a su familia, lo que descarta que acabaran en la campaña del expresidente.
Senoussi, patrón de los servicios secretos libios, buscaba de Francia levantar la pena a cadena perpetua a la que había sido condenado en rebeldía por un atentado contra un avión cometido en 1989 en el que murieron 170 personas, 54 de ellos franceses.
Según la sentencia en primera instancia, existió un pacto de corrupción entre el régimen libio y dos colaboradores de Sarkozy que el expresidente no podía ignorar, por lo que fue condenado por asociación de malhechores.
Sarkozy recalcó que no hay rastro "del más mínimo céntimo" de dinero libio en su campaña pese a "catorce años de investigaciones".
"Demuestro que no hay dinero desviado en mi campaña y que Senoussi y Takieddine tienen relaciones financieras importantes", aseguró Sarkozy, que se dijo "escandalizado" porque la investigación no hubiera incorporado antes esas pruebas a su juicio irrefutables que "cierran el caso definitivamente".
Tanto el presidente del tribunal como la Fiscalía se mostraron menos tajantes y recordaron que en el juicio en primera instancia ya se había probado que parte del dinero había acabado en manos de la familia de Senoussi, en concreto de su hijo Mohamed, que llevaba un elevado tren de vida en diferentes ciudades de Europa.
Apuntaron a algún error de cálculo en las cuentas presentadas por Sarkozy y su defensa, lo que llevó al expresidente a pedir perdón: "Si nos hemos equivocado seré el primero en lamentarlo, pero eso no quita que el dinero pasaba de Takieddine a Senoussi".
El proceso siguió sobre la personalidad del expresidente conservador, donde se reveló que en su último ejercicio fiscal ingresó 14 millones de euros, once millones del rendimiento de un fondo de inversiones español y 1,9 millones de sus labores de abogado.
El proceso encara ahora su recta final con los alegatos de las acusaciones particulares previstas este martes y este miércoles, antes de que sea el turno de la Fiscalía la semana próxima y de la defensa la siguiente, para que el juicio se cierre el próximo 27 de mayo y quede visto para sentencia, que se espera en noviembre. EFE
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