Shota Musaev, héroe en el vuelo de Flydubai: "Vi como el ala cortaba el aire y entendí"
Jerusalén, 8 oct (EFE).- Shota Musaev, uno de los israelíes que contribuyó a evitar el atentado en el vuelo de Flydubai el pasado 30 de septiembre, dice a EFE que aún recuerda como al ver tierra desde su asiento y como el ala del avión cortaba el aire a gran velocidad se dio cuenta que de que la aeronave se estaba precipitando hacia el suelo.
"Desde el principio le dije a mi esposa que podía ser algún tipo de turbulencia y que era razonable", explica en la residencia del Presidente de Israel, Isaac Herzog, en Jerusalén, donde recibió este jueves el Premio Presidencial al Heroísmo Civil.
"Pero después de mirar por la ventana vi que el avión había caído tanto hacia el lado derecho que, en lugar de ver el ala, ya veía el suelo, y ese fue el momento en que como el ala cortaba el aire y entendí que el avión había alcanzado una velocidad muy alta", continúa.
Musaev, dentista, participó en la ceremonia en la residencia de Herzog, donde recibió el galardón presidencial junto a Tali Manes, la mujer que dio la alarma de que algo pasaba en la cabina del avión; Zvika Manes (marido de Tali), Asaf Rajuan y Or Pardilov, que redujeron al presunto terrorista; y Yaniv Hayoun, que tiró de los controles del avión cuando caía en picado.
Cuando trata de explicar lo que ocurrió ese día apunta que aún no es capaz de recordar todo con claridad debido al estrés que vivió en esos momentos: "La caja negra descubrirá toda la verdad y lo que ocurrió".
Ese miércoles, Musaev volaba junto a su mujer en el vuelo de Flydubai de Dubái a Tel Aviv cuando el avión se precipitó. Poco después vio a la gente correr y él se unió al movimiento, justo cuando la nave se estaba estabilizando.
"Fui hacia delante, hacia delante a luchar, y si hacía falta ayuda, por supuesto que estaría allí. Solo después dijeron que necesitaban un médico, y dije: 'Estoy aquí'", explica.
Momentos antes, el copiloto de la aeronave (identificado como el omaní Hammam al Hammami) había atacado con el hacha de emergencia de la cabina al piloto y había tratado de estrellar la aeronave.
Cuando Musaev llegó a la zona de la cabina, el piloto herido, el indio Smit Machchhar, tenía una hemorragia y heridas en la mano y la cabeza. Trabajó para estabilizarlo durante entre 10 y 15 minutos y regresó con su mujer.
"Vi que estaba rezando en voz alta -relata- después regresé inmediatamente al pasillo de la cabina".
En ese pequeño pasillo se movían tanto quienes habían contribuido a estabilizar la nave como el piloto herido y el copiloto detenido por los viajeros. En su relato, el dentista recuerda como el agresor estaba encima de las piernas de Machchhar, impidiéndole la circulación.
Tuvieron que mover a Al Hammami para que el piloto recuperara el pulso.
Pese a que lograron estabilizar la nave y, gracias a dos pilotos de remplazo que viajaban en ella coger rumbo hacia Tabuk (Arabia Saudí) para aterrizar, Musaev no se sintió seguro.
Sin embargo, sí recuerda cómo él avisó al resto de viajeros de que había dos pilotos entre los pasajeros, a los que vio al entrar en avión: "Se lo dije a mi esposa y me reí de ello: 'Qué honor, tenemos a cuatro pilotos en lugar de dos'".
"Siempre respeto a los pilotos y siempre les digo hola por una razón: básicamente entrego mi vida durante unos momentos, sean dos, tres, cuatro o cinco horas, mi vida en sus manos", concluye". EFE
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